OBJ Velocitous
Potential Skills
Detonación: golpe rápido
Lv. 1ATQ +5%.
Después de que el portador consume una Imposición de artes, el portador obtiene DAÑ por naturaleza infligido +[5%×acumulaciones consumidas] durante 20 s.
Los efectos con el mismo nombre no se pueden acumular.
Weapon History
He alzado mi cañón de mano tres veces en mi vida. Cuando alcé una cañón de mano por primera vez, pensé que tenía el mundo entero en mis manos. Me peleé con mi viejo. No quería estudiar en una escuela de medicina de los S.T.U.T. para tener un futuro cómodo. Me escondí en mi cama y me puse a ver videos a escondidas con mi terminal portátil, sin parar, cosas que mi padre nunca me permitió ver. Vi Inquisidores ibéricos e invencibles Caballeros de armas de Laterano con las armas en alto. Imité a las figuras del terminal portátil y trasteé con el arma del viejo. Imaginé las Artes corriendo de mis yemas hacia el circuito de Originio del arma, impulsando la munición grabada inexistente para crear un agujero inexistente en la pared. ...... Cuando alcé una cañón de mano por segunda vez, pensé que sería la última. Partí del Valle IV para realizar una operación de rescate médico en campo en una aldea cercana. Mientras se llevaba a cabo la operación, nos cayó encima una banda feroz de Rompesuelos. En ese momento solo pudimos entrar en pánico. Ninguno esperaba ver RS tan cerca del Valle IV. Activé las comunicaciones de Originio e intenté llamar al Fuerte del Valle para pedir ayuda. A medida que los aullidos de los RS se hacían más y más fuertes, giré la perilla de frecuencia cada vez más rápido. Pero solo obtuve estática y ruido. Alcé mi cañón de mano y apreté el gatillo a ciegas. Luego llevé a los niños y pusimos rumbo al Fuerte del Valle en el horizonte distante tan rápido como nos daban las piernas. ...... No recuerdo cuánto corrimos por las tierras salvajes, pero el día se hacía tarde. Los RS que nos perseguían ya se habían ido, pero no me atreví a llevar a los niños de vuelta a su aldea. Quién sabe, podría esperarnos una trampa. Ya me habían alcanzado unos cuantos virotes de ballesta y mi visión empezó a nublarse y a dar vueltas. Ya no podía distinguir la forma del Fuerte, y solo pude seguir con dificultad mientras me esforzaba por recordar lo que vi durante el trayecto hasta aquí. ...... Me desplomé, exhausto, y mi cuerpo se encogió instintivamente. Los niños lo intentaban mientras trataban de sacudirme para despertarme. Me dije que mantuviera los ojos abiertos, pero mis párpados ganaron la lucha. Cuando desperté al día siguiente, me encontré tendido en un campamento Pelosucio lejos del Valle IV. Solo entonces supe que partimos en la dirección equivocada, y que fue el llanto de los niños lo que trajo al cirujano Pelosucio en mi ayuda. La experiencia me enseñó cuán impotente era, y que me convenía más seguir una carrera en medicina general y heredar la clínica familiar. Decidí presentar mi renuncia una vez que mi cuerpo se recuperara. ...... Cuando alcé mi cañón de mano por tercera vez, fue por una medalla. Vi mis días escolares en un sueño. Mi padre, con el ceño adusto de siempre, escuchó las quejas de mis profesores de medicina sobre mis rarezas y peculiaridades. Luego el viejo fue a mis dormitorios. No me confiscó el terminal portátil, sino que se sentó a ver los videos conmigo. Fue entonces cuando lo vi sacar de un bolsillo del pecho una medalla que nunca llevaba. Seguí soñando. Se sentía como si hubiese llegado a la tierra que aparecía en los videos. Crucé las llanuras con un cañón de mano. Esa medalla se convirtió en una bala y la disparé al cielo. Fue entonces cuando desperté. Todo mi vigor parecía haber sido drenado por ese sueño. Sudaba profusamente en el lecho de enfermo. Oí gritos de sorpresa, shock y terror. Esta vez no eran solo los RS. También había Ankhors. Saqué la cañón de mano de debajo de mi almohada. Mi padre me la regaló cuando supo que me uní a Endfield Industries. En ese mismo instante supe que seguiría alzando esta cañón de mano por cuarta, quinta, o incluso sexta vez...