Información
Buling
Buling VA
Chino: Zhang Ye
Japonés: Sembongi Sayaka
Coreano: Lee I Ro
Inglés: Elizabeth Chu
Informe de Examen Forte de Buling
Poder de Resonancia
Oído divino
Informe de Evaluación de Resonancia
Base de evaluación: [Informe de examen espectral RA1556-G]
Duración de resonancia desconocida. Marca tácita ubicada en el lado derecho del cuello. La Curva de Rabelle muestra convergencia estable y se clasifica como Resonadora natural .
El sujeto muestra una sensibilidad excepcional a las frecuencias de reverberación y a menudo se ve perturbada por sonidos imperceptibles para otros. El examen confirma que estas «alucinaciones» apreciadas son, de hecho, el resultado de una capacidad de percepción inusualmente intensa de las reverberaciones.
El sujeto informa haber entrenado en «las técnicas de sello del trueno» de su escuela desde la infancia. Actualmente, demuestra la capacidad de canalizar frecuencias ambientales a través de varios medios de conjuros, manipular la energía e invocar rayos.
La comparación de patrones de resonancia no reveló coincidencias significativas. La fuente permanece indeterminada.
Notas: Lo que más me desconcierta como investigador es lo precisas que son siempre sus adivinaciones. Cada vez que regresa a Costa Negra para sus revisiones rutinarias, aprovechamos la oportunidad para pedirle una lectura. A estas alturas, la mitad del departamento la llama respetuosamente Maestra Taoísta.
Informe de Diagnóstico de Overclock
Los signos vitales del sujeto son estables. Los valores máximos permanecen muy por debajo del umbral de Overclock , no parece existir riesgo inmediato.
Estado emocional, estable. En general, el estado de ánimo es bueno. No requiere de asistencia psicológica.
Los datos históricos muestran que la percepción de Reverberación aumentó de forma constante con la edad. El sujeto todavía se muestra incapaz de gestionar satisfactoriamente el exceso de estímulos sensoriales.
Recomendación: Para minimizar el impacto sobre la vida cotidiana, se recomienda el uso de dispositivos aislantes a largo plazo, ajustando los parámetros regularmente de acuerdo con los cambios en la sensibilidad.
Objetos Apreciados y Favores de Buling
Gafas de sol tintadas
Muchos se han preguntado si las gafas de sol tintadas de la Maestra Exorcista poseen poderes especiales. ¿Bloquean las perturbaciones? ¿O identifican demonios y deidades, quizás?
Bueno, la cosa es que Buling se compró este elegante par de gafas en una bulliciosa tienda porque buscaba un accesorio llamativo para animar su aspecto, simplemente. Aun así, en el fondo, seguro que le encanta que la gente se haga cábalas sobre ello. Después de todo, los significados descabellados que las personas proyectan sobre un objeto es lo que lo hace más valioso.
Urna Predicedestinos
En sus primeros descensos montaña abajo, Buling solía llevar talismanes de papel en los bolsillos... que luego estaban arrugados al momento de luchar, y a veces incluso se le caían por el suelo, haciendo que cundiera el pánico mientras los recogía durante la pelea.
Para evitarse más vergüenza, reutilizó una pequeña y bonita urna que encontró, adaptándola para contener un montón de talismanes bien ordenaditos, y añadiendo algunos extras convenientes: navegación, lectura de feng shui y adivinación. ¿Que qué contenía originalmente la urna? Bueno... probablemente era chicle.
Auriculares antirruido
Conforme Buling creció y su Forte maduró, los ruidos en sus oídos se volvieron más agudos e imposibles de ignorar. Más allá de los muros del templo, no era capaz de cantar para mantenerlos a raya como hacía en el silencio de su escuela. Su clamor implacable carcomía su mente.
Un día, estaba aturdida y dolorida tras salvar a una persona de un tropel de disonancias tácitas, y le habló de su problema. Esa persona resultó ser un investigador de la Academia Huaxu, y colocó en su cabeza un aparato que llevaba encima por casualidad. En ese instante, su mundo se volvió completamente silencioso.
Historia de Buling
La patrullera y la taoísta
En la calle principal de la ciudad de Jinzhou , una chica de cabello rojo como el fuego se detiene en un puesto repleto de extraños cachivaches. La tendera, aparentemente distraída con el género, levanta la vista por encima de sus gafas, caladas en las aletas de su nariz, y sonríe.
— Hola, jefa. ¿Quieres probar algo? Exorcismo, adivinación con talismanes, lectura de la fortuna... lo que sea, ¡con el toque Buling! Espera, ¿eres unapatrullera ?
—¡Así es! ¡Chixia,patrullera de Jinzhou ! — Chixia se endereza con orgullo, aunque luego se pone seria. —He recibido denuncias sobre ti. Dicen que tu puesto no tiene permiso, y que ofreces tus servicio con vehemencia a cualquiera que pase. Casi como si fuera...
— ¿Una estafa?— La sonrisa de Buling no vacila.
—Bueno, tampoco diría tanto. Pero agradecería que vinieras a laEstación de Patrulla a dar una declaración sobre tu... negocio.
—¡Aiya, jefa! Mi puesto está limpio, de verdad de la buena, y hago bien mis movidas. Fíjate en ese joven de laAcademia Huaxu que vino ayer por la mañana. Me pidió una adivinación sobre su proyecto de investigación. Seguro que está viniendo para darme las gracias.
—¿De verdad?— Chixia iba a cuestionar sus argumentos, pero cuando se gira, ve que hay realmente un joven con bata de laboratorio que se acerca corriendo por la calle, hasta detenerse junto a ella.
—¡Gracias, maestra! ¡Mi experimento fue todo un éxito! ¡Los datos encajan perfectamente! ¡Por fin puedo publicar un artículo!
—¡No ha sido nada, majo!—, dice Buling, despidiéndolo con la mano. —Todo es fruto de tu trabajo y persistencia.
Bajo la asombrada mirada de Chixia, el investigador se inclina, dándole las gracias varias veces más antes de irse apresuradamente.
—Solo necesitaba confianza en su investigación, eso es todo— dijo Buling, recolocándose las gafas.
Chixia siguió toda el día espiando a la sospechosa desde detrás de un árbol mientras esta aconsejaba a un mensajero deLogística Lollo preocupado por su carrera profesional, vendía un talismán de prosperidad a un comerciante viajero y leía el futuro de la palma de un joven del lugar que buscaba señales de su amor correspondido. Cada solicitud era tan diferente como variadas las respuestas de Buling, pero todos los clientes se marchaban satisfechos.
Cuando se iba el sol, Chixia ve cómo Buling comienza a recoger su puesto. De repente, esta mira hacia el árbol tras el que se esconde y la llama.
—¡Jefa! Hoy he hecho el agosto, así que no volveré a abrir el puesto durante unos días. Y me muero de hambre. ¿Te parece que te invite a cenar donde tu tía? Y tranquila, que no te pediré nada picante.
—Espera, ¿sabías lo del árbol? Y que la Sra. Panhua es mi... ¿lo has adivinado?—. Chixia sale de las sombras.
—No, qué va—sonrió Buling. —Me lo dijo ella ayer, durante el almuerzo.
No mucho después, una taoísta errante deMengzhou , llamada Buling, y una famosa velocista de Jinzhou, llamada Chixia, se asociarían para abordar un supuesto caso de brujería en la calle principal. Pero eso, por supuesto, es otra historia.
— Hola, jefa. ¿Quieres probar algo? Exorcismo, adivinación con talismanes, lectura de la fortuna... lo que sea, ¡con el toque Buling! Espera, ¿eres una
—¡Así es! ¡Chixia,
— ¿Una estafa?— La sonrisa de Buling no vacila.
—Bueno, tampoco diría tanto. Pero agradecería que vinieras a la
—¡Aiya, jefa! Mi puesto está limpio, de verdad de la buena, y hago bien mis movidas. Fíjate en ese joven de la
—¿De verdad?— Chixia iba a cuestionar sus argumentos, pero cuando se gira, ve que hay realmente un joven con bata de laboratorio que se acerca corriendo por la calle, hasta detenerse junto a ella.
—¡Gracias, maestra! ¡Mi experimento fue todo un éxito! ¡Los datos encajan perfectamente! ¡Por fin puedo publicar un artículo!
—¡No ha sido nada, majo!—, dice Buling, despidiéndolo con la mano. —Todo es fruto de tu trabajo y persistencia.
Bajo la asombrada mirada de Chixia, el investigador se inclina, dándole las gracias varias veces más antes de irse apresuradamente.
—Solo necesitaba confianza en su investigación, eso es todo— dijo Buling, recolocándose las gafas.
Chixia siguió toda el día espiando a la sospechosa desde detrás de un árbol mientras esta aconsejaba a un mensajero de
Cuando se iba el sol, Chixia ve cómo Buling comienza a recoger su puesto. De repente, esta mira hacia el árbol tras el que se esconde y la llama.
—¡Jefa! Hoy he hecho el agosto, así que no volveré a abrir el puesto durante unos días. Y me muero de hambre. ¿Te parece que te invite a cenar donde tu tía? Y tranquila, que no te pediré nada picante.
—Espera, ¿sabías lo del árbol? Y que la Sra. Panhua es mi... ¿lo has adivinado?—. Chixia sale de las sombras.
—No, qué va—sonrió Buling. —Me lo dijo ella ayer, durante el almuerzo.
No mucho después, una taoísta errante de
El camino de la flexibilidad
Espesas nubes apagaron la luz de la luna, sumergiendo al mundo en la oscuridad de la noche.
—¡Está justo ahí, Maestro!
Al grito de su joven discípula, el anciano taoísta formó rápidamente un mudra con una mano y apuntó con su espada de madera de melocotonero con la otra. Una luz dorada se desprendió de la hoja, disparándose hacia la esquina de una pared y golpeando algo invisible; su brillante resplandor estalló, inundando el callejón con la luz del día y revelando unaDisonancia Tácita de tipo cuchicheo agazapada en las sombras.
Sus ojos se dirigieron a su discípula. Ella ya había sacado un talismán y comenzado su cántico:
—Cuerpo y sello se alinean, el trueno sigue mi mando... ¡todos los males sean expulsados!
Las palabras apenas habían salido de sus labios cuando un rayo partió el cielo, estrellándose contra la Disonancia Tácita. Envuelta en la luz del relámpago, la criatura comenzó a desvanecerse. Su talismán ya se había consumido, pero la chica se mantuvo en guardia, pescando una moneda de cobre de su bolsillo mientras se aproximaba.
«Al fin... en casa...» escuchó de repente; un susurro roto que la hizo detenerse al instante.
—Contrólate, Buling— dijo la voz profunda y firme de su maestro. —Una Disonancia Tácita no es más que un monstruo. No es un fantasma. No es nada humano.
Ella asintió, lanzó la moneda al aire y el destello de otro relámpago hendió la oscuridad. La Disonancia Tácita desapareció por completo. La frente arrugada del viejo taoísta se relajó mientras se giraba hacia la casa, cuyas puertas estaban herméticamente cerradas.
Tres golpes medidos. La puerta crujió mientras se abría, y una anciana de cabello plateado salió.
—Maestro, ¿quien había vuelto... era mi hijo?
Era la primera vez que Buling había seguido a su maestro montaña abajo para «exorcizar» a un fantasma. En su camino de vuelta a la hermandad, no pudo evitar preguntar:
—Maestro, siempre dices que no existen cosas como los fantasmas. ¿Por qué le has contado a esa señora que el espíritu de su hijo vino a casa a verla? ¿Y por qué te has inventado ese mensaje de que viva bien?
—Eso es lo que llamamos el Camino de la Flexibilidad. Algún día, lo entenderás.
—Aiya... parece que hay mucho por descubrir en el mundo más allá de la montaña.
—Je, je... cuando seas lo suficientemente fuerte para valerte por ti misma y quieras viajar sola, entonces podrás ir— dijo, sonriendo hacia las estrellas infinitas. —No debes limitar tus cultivos a las cuatro paredes de nuestro templo. Tu mundo debería ser mucho más amplio.
Ante eso, los ojos claros de Buling se llenaron de la misma luz brillante de las estrellas.
—Pero si alguna vez causas problemas por ahí— añadió rápidamente el Maestro Jiufeng— es mejor que no me menciones.
—¡Está justo ahí, Maestro!
Al grito de su joven discípula, el anciano taoísta formó rápidamente un mudra con una mano y apuntó con su espada de madera de melocotonero con la otra. Una luz dorada se desprendió de la hoja, disparándose hacia la esquina de una pared y golpeando algo invisible; su brillante resplandor estalló, inundando el callejón con la luz del día y revelando una
Sus ojos se dirigieron a su discípula. Ella ya había sacado un talismán y comenzado su cántico:
—Cuerpo y sello se alinean, el trueno sigue mi mando... ¡todos los males sean expulsados!
Las palabras apenas habían salido de sus labios cuando un rayo partió el cielo, estrellándose contra la Disonancia Tácita. Envuelta en la luz del relámpago, la criatura comenzó a desvanecerse. Su talismán ya se había consumido, pero la chica se mantuvo en guardia, pescando una moneda de cobre de su bolsillo mientras se aproximaba.
«Al fin... en casa...» escuchó de repente; un susurro roto que la hizo detenerse al instante.
—Contrólate, Buling— dijo la voz profunda y firme de su maestro. —Una Disonancia Tácita no es más que un monstruo. No es un fantasma. No es nada humano.
Ella asintió, lanzó la moneda al aire y el destello de otro relámpago hendió la oscuridad. La Disonancia Tácita desapareció por completo. La frente arrugada del viejo taoísta se relajó mientras se giraba hacia la casa, cuyas puertas estaban herméticamente cerradas.
Tres golpes medidos. La puerta crujió mientras se abría, y una anciana de cabello plateado salió.
—Maestro, ¿quien había vuelto... era mi hijo?
Era la primera vez que Buling había seguido a su maestro montaña abajo para «exorcizar» a un fantasma. En su camino de vuelta a la hermandad, no pudo evitar preguntar:
—Maestro, siempre dices que no existen cosas como los fantasmas. ¿Por qué le has contado a esa señora que el espíritu de su hijo vino a casa a verla? ¿Y por qué te has inventado ese mensaje de que viva bien?
—Eso es lo que llamamos el Camino de la Flexibilidad. Algún día, lo entenderás.
—Aiya... parece que hay mucho por descubrir en el mundo más allá de la montaña.
—Je, je... cuando seas lo suficientemente fuerte para valerte por ti misma y quieras viajar sola, entonces podrás ir— dijo, sonriendo hacia las estrellas infinitas. —No debes limitar tus cultivos a las cuatro paredes de nuestro templo. Tu mundo debería ser mucho más amplio.
Ante eso, los ojos claros de Buling se llenaron de la misma luz brillante de las estrellas.
—Pero si alguna vez causas problemas por ahí— añadió rápidamente el Maestro Jiufeng— es mejor que no me menciones.
Compañeras de diferentes escuelas
El Campeonato de Artes Marciales de ese año tuvo lugar en un pico solitario que se extendía por la frontera entre Mengzhou y Jinzhou . La frontera más cercana de la tierra de Xuanfang aún estaba a unas cien millas de distancia, pero escuelas de artes marciales de todo el mundo acudieron en tropel a la montaña. Se rumoreaba que incluso un maestro asceta de Xuanfang pensaba salir de su reclusión para observar.
—Oh, mi niña es una chiquilla directa que solo sabe lanzar puñetazos. Te ruego que le pidas a tu discípula que sea amable con ella— afirmaba el Maestro Shiling, sonriendo mientras se acariciaba su larga barba.
—Pues yo tengo entendido que la escuela Fengyiquan rebosa talento por los cuatro costados, y que tu Jianxin es inigualable. Mi discípula apenas sabe jugar con monedas y talismanes, carece de su nivel— fue la respuesta del maestro Jiufeng en esa singular competición por ver quién halagaba con mayor vehemencia la escuela del otro.
Mientras tanto, Buling y Jianxin se enfrentaban en el tatami.
—¿Escuchaste eso, Jianxin? Parece que están combatiendo a través de nosotras— susurró Buling. —¿Y si nos rendimos y nos vamos a tomar una…
—En guardia—la azuzó Jianxin, que había adoptado la postura de Aire Calmante del Fengyiquan. —Afrontemos este combate con el respeto que merece. Después de ti.
Buling suspiró y formó sus mudras manuales. Sabía que solo tendría una oportunidad contra la técnica impecable de Jianxin. Su Caja del Destino se abrió de par en par, y unos talismanes emergieron de ella, girando como una tormenta. Los relámpagos hendieron el cielo, y el Dominio de los Cinco Truenos se cerró alrededor de Jianxin. En ese mismo instante, con su primer aliento, Jianxin se lanzó hacia adelante, y sus puños parecieron de viento y de nubes. Con su segundo aliento, hizo pedazos los talismanes y el dominio de Buling desapareció. Al tercer aliento, su mano se posaba sobre la mejilla de Buling.
—Bien luchado, Buling. ¿Otra ronda?— dijo Jianxin, inclinándose mientras retrocedía.
—Aiya, he tenido bastante—contestó Buling, mientras levantaba su mano en gesto de rendición.
Al rato, Buling comía palomitas de la Nueva Federación desde un buen lugar que había encontrado en las gradas, mientras observaba a otros jóvenes combatientes batirse en duelo contra su anterior rival. Sin embargo, Jianxin superaba a sus oponentes como un vendaval, y cada vez estaba más cerca de hacerse con el campeonato.
—¿Por qué te contuviste?
La voz era fría y clara. Buling se sobresaltó, pues estaba segura de que no había escuchado a nadie acercarse. Una mujer con una túnica blanca que tenía un guqin en sus brazos se sentó junto a ella. Su expresión era serena y distante. No era una luchadora normal y corriente.
—Si hubieras activado los talismanes a su espalda, el enfrentamiento podría haber sido diferente.
—La verdad es que no estaba pensando a largo plazo en ese momento... señora— respondió Buling con una sonrisa incómoda.
La mujer simplemente asintió. No dijo nada más, pero se quedó junto a Buling y observó el resto de los enfrentamientos en silencio.
—Oh, mi niña es una chiquilla directa que solo sabe lanzar puñetazos. Te ruego que le pidas a tu discípula que sea amable con ella— afirmaba el Maestro Shiling, sonriendo mientras se acariciaba su larga barba.
—Pues yo tengo entendido que la escuela Fengyiquan rebosa talento por los cuatro costados, y que tu Jianxin es inigualable. Mi discípula apenas sabe jugar con monedas y talismanes, carece de su nivel— fue la respuesta del maestro Jiufeng en esa singular competición por ver quién halagaba con mayor vehemencia la escuela del otro.
Mientras tanto, Buling y Jianxin se enfrentaban en el tatami.
—¿Escuchaste eso, Jianxin? Parece que están combatiendo a través de nosotras— susurró Buling. —¿Y si nos rendimos y nos vamos a tomar una…
—En guardia—la azuzó Jianxin, que había adoptado la postura de Aire Calmante del Fengyiquan. —Afrontemos este combate con el respeto que merece. Después de ti.
Buling suspiró y formó sus mudras manuales. Sabía que solo tendría una oportunidad contra la técnica impecable de Jianxin. Su Caja del Destino se abrió de par en par, y unos talismanes emergieron de ella, girando como una tormenta. Los relámpagos hendieron el cielo, y el Dominio de los Cinco Truenos se cerró alrededor de Jianxin. En ese mismo instante, con su primer aliento, Jianxin se lanzó hacia adelante, y sus puños parecieron de viento y de nubes. Con su segundo aliento, hizo pedazos los talismanes y el dominio de Buling desapareció. Al tercer aliento, su mano se posaba sobre la mejilla de Buling.
—Bien luchado, Buling. ¿Otra ronda?— dijo Jianxin, inclinándose mientras retrocedía.
—Aiya, he tenido bastante—contestó Buling, mientras levantaba su mano en gesto de rendición.
Al rato, Buling comía palomitas de la Nueva Federación desde un buen lugar que había encontrado en las gradas, mientras observaba a otros jóvenes combatientes batirse en duelo contra su anterior rival. Sin embargo, Jianxin superaba a sus oponentes como un vendaval, y cada vez estaba más cerca de hacerse con el campeonato.
—¿Por qué te contuviste?
La voz era fría y clara. Buling se sobresaltó, pues estaba segura de que no había escuchado a nadie acercarse. Una mujer con una túnica blanca que tenía un guqin en sus brazos se sentó junto a ella. Su expresión era serena y distante. No era una luchadora normal y corriente.
—Si hubieras activado los talismanes a su espalda, el enfrentamiento podría haber sido diferente.
—La verdad es que no estaba pensando a largo plazo en ese momento... señora— respondió Buling con una sonrisa incómoda.
La mujer simplemente asintió. No dijo nada más, pero se quedó junto a Buling y observó el resto de los enfrentamientos en silencio.
Inmortal Terrenal, Oveja Celestial
Buling se hizo amiga de Encore en una ocasión inesperada.
Por aquel entonces, acababa de pasar la prueba de Camellya y disfrutaba de sus primeros días como consultora deCosta Negra . Tras un rato hablando con el jardinero que la había recibido, se enteró del cotilleo del momento: la gente en el Refugio de Brotes había escuchado una especie de voces femeninas, tenues y tristes, que embrujaban el lugar a medianoche.
No era lo suficientemente serio como para que se considerara una emergencia. Probablemente se trataría tan solo de una reverberación perdida, vagando por ahí. Aun así, en ese enorme peñasco de tacetita que llamaban isla, incluso una reverberación cualquiera podría retorcerse hasta convertirse en unaDisonancia Tácita peligrosa. Alguien tenía que investigarlo, y Buling, guiada por su instinto para estas cosas, se ofreció como voluntaria.
Esa noche, esperó en el pasillo del Refugio, matando el tiempo mientras navegaba por foros de discusión, cuando escuchó unos pasos delicados. Al levantar la vista, casi se le cayó el dispositivo de las manos, pues ante ella se erguían dos enormes ovejas, una blanca y la otra negra, que la miraban de forma feroz.
—¡Hurra! Los valientes guerreros Wooly han encontrado un nuevo miembro del equipo— dijo una voz alegre, y Encore asomó su cabeza desde detrás de los juguetes de felpa, sonriendo.
A la mañana siguiente, había aparecido una sorprendente publicación en el foro interno de Costa Negra. La firmaba una tal «Inmortal Terrenal», y explicaba cómo una terminalTetis del Refugio había reproducido una vieja cinta con historias de fantasmas, que se habían transmitido accidentalmente por los altavoces del dormitorio a causa de un módulo de señal defectuoso. La primera respuesta al tema era de «Oveja Celestial», que entusiasmada, afirmaba que habían acabado con el embrujamiento.
Ese fue el día en que nació el ahora famoso dúo cazador de misterios de Costa Negra. DesdeHuanglong hasta Rinascita , «Inmortal Terrenal» y «Oveja Celestial» revelaron engaños, persiguieron rumores y resolvieron todos los casos detrás de cada supuesto embrujamiento que se cruzaba en su camino, hasta convertirse en leyendas.
Cada vez que la gente pregunta a Buling qué es lo que más le gusta de trabajar para Costa Negra, simplemente se ríe. Pero Encore, su mejor amiga, siempre responde por ella:
—¡Mientras haya misterios que resolver y fantasmas por atrapar, sabe que Costa Negra carga con los gastos!
Por aquel entonces, acababa de pasar la prueba de Camellya y disfrutaba de sus primeros días como consultora de
No era lo suficientemente serio como para que se considerara una emergencia. Probablemente se trataría tan solo de una reverberación perdida, vagando por ahí. Aun así, en ese enorme peñasco de tacetita que llamaban isla, incluso una reverberación cualquiera podría retorcerse hasta convertirse en una
Esa noche, esperó en el pasillo del Refugio, matando el tiempo mientras navegaba por foros de discusión, cuando escuchó unos pasos delicados. Al levantar la vista, casi se le cayó el dispositivo de las manos, pues ante ella se erguían dos enormes ovejas, una blanca y la otra negra, que la miraban de forma feroz.
—¡Hurra! Los valientes guerreros Wooly han encontrado un nuevo miembro del equipo— dijo una voz alegre, y Encore asomó su cabeza desde detrás de los juguetes de felpa, sonriendo.
A la mañana siguiente, había aparecido una sorprendente publicación en el foro interno de Costa Negra. La firmaba una tal «Inmortal Terrenal», y explicaba cómo una terminal
Ese fue el día en que nació el ahora famoso dúo cazador de misterios de Costa Negra. Desde
Cada vez que la gente pregunta a Buling qué es lo que más le gusta de trabajar para Costa Negra, simplemente se ríe. Pero Encore, su mejor amiga, siempre responde por ella:
—¡Mientras haya misterios que resolver y fantasmas por atrapar, sabe que Costa Negra carga con los gastos!
El viaje de un espíritu libre
Comparado con el templo silencioso de la montaña, el mundo más allá se sentía vasto e indómito, vivo y repleto de voces. Lejos del cobijo de su maestro, los primeros días de Buling lejos de casa resultaron inquietantes y frustrantes. Si aquel investigador de la Academia Huaxu de Mengzhou a quien rescató no la hubiera recompensado con ese prototipo de auriculares que amortiguaba el ruido, no sabe cuánto tiempo más podría haber aguantado susurros incesantes.
Vagó por calles abarrotadas, aprendiendo el ritmo de la vida urbana moderna a cada paso. Las enseñanzas de su maestro sobre la flexibilidad se convirtieron en su brújula: los tiempos cambian, y también debe hacerlo la escuela. Los talismanes y herramientas deberían evolucionar con el mundo. De vez en cuando, le enviaba a su maestro algunos artilugios exorcistas que compraba o mejoraba: un horno de alquimia estilo microondas, una campana de exorcismo con despertador incorporado o un espantamoscas que brillaba de color neón por la noche. Su creación más orgullosa era una espada de madera de durazno controlada por voz, capaz de virar en el aire con una sola orden y mucho más cómoda de manejar que las demás espadas.
La paciencia de su maestro finalmente se agotó. Un día, llegó una carta con solo tres palabras, escritas con una caligrafía implacable: «UN COMPLETO DISPARATE». Pero cuando Buling por fin volvió al templo, lo encontró esperando allí, con su espada a la espalda.
Su viaje se extendió, y se convirtió en un camino serpenteante de autocultivo. Cruzó la mayor parte deHuanglong , pasó un tiempo en Costa Negra e incluso se aventuró en la Nueva Federación. Se maravilló con las aguas infinitas de Mengzhou, desafió los picos dentados de Chongzhou, caminó por naciones de estrictas leyes y vagó por las tierras de la anarquía, donde solo los fuertes sobrevivían.
Mucho después, enRinascita , recibió una asignación a través del sistema Tetis : asistir a {Male= un Portador;Female=una Portadora} de Flor de Costa Negra que, como ella, había viajado lejos. Desde el principio, sintió que su identidad era más complicada de lo que sugerían los registros, ya que sus líneas del destino estaban enredadas más allá de la adivinación. Sus caminos se cruzaron una y otra vez: en las facetas brillantes y oscuras de Septimont, en los terrenos de caza embrujados por la Marea Oscura y en las ruinas de la destruida ciudad de Honami. Ninguno de esos lugares podría llamarse pacífico.
Buling se consideraba un espíritu libre y, como tal, vagaba caprichosamente. {Male=Ese;Female=Esa} tal Errante era diferente. No viajaba de forma descuidada, sino que más bien era alguien que corría de tormenta en tormenta. Y aun así, por razones que no podía identificar, quería hacerle sonreír, como si también pudiera tomarse un momento para disfrutar el viaje. La reunión silenciosa en el Café Shashou fue uno de esos extraños momentos en que la carga se deja a un lado.
¿Dónde convergerían sus viajes a continuación? La mano de Buling se cernió sobre sus artilugios de adivinación, pero luego los soltó. Cuando sea el momento correcto, sus destinos se encontrarán de nuevo. Y cuando eso suceda, ella le ofrecerá una mano firme, tal y como siempre hizo.
Vagó por calles abarrotadas, aprendiendo el ritmo de la vida urbana moderna a cada paso. Las enseñanzas de su maestro sobre la flexibilidad se convirtieron en su brújula: los tiempos cambian, y también debe hacerlo la escuela. Los talismanes y herramientas deberían evolucionar con el mundo. De vez en cuando, le enviaba a su maestro algunos artilugios exorcistas que compraba o mejoraba: un horno de alquimia estilo microondas, una campana de exorcismo con despertador incorporado o un espantamoscas que brillaba de color neón por la noche. Su creación más orgullosa era una espada de madera de durazno controlada por voz, capaz de virar en el aire con una sola orden y mucho más cómoda de manejar que las demás espadas.
La paciencia de su maestro finalmente se agotó. Un día, llegó una carta con solo tres palabras, escritas con una caligrafía implacable: «UN COMPLETO DISPARATE». Pero cuando Buling por fin volvió al templo, lo encontró esperando allí, con su espada a la espalda.
Su viaje se extendió, y se convirtió en un camino serpenteante de autocultivo. Cruzó la mayor parte de
Mucho después, en
Buling se consideraba un espíritu libre y, como tal, vagaba caprichosamente. {Male=Ese;Female=Esa} tal Errante era diferente. No viajaba de forma descuidada, sino que más bien era alguien que corría de tormenta en tormenta. Y aun así, por razones que no podía identificar, quería hacerle sonreír, como si también pudiera tomarse un momento para disfrutar el viaje. La reunión silenciosa en el Café Shashou fue uno de esos extraños momentos en que la carga se deja a un lado.
¿Dónde convergerían sus viajes a continuación? La mano de Buling se cernió sobre sus artilugios de adivinación, pero luego los soltó. Cuando sea el momento correcto, sus destinos se encontrarán de nuevo. Y cuando eso suceda, ella le ofrecerá una mano firme, tal y como siempre hizo.
Líneas de Voz de Buling
Pensamientos: I
¡Oye, he encontrado una ruina nueva! ¿Quieres explorarla? Espera, espera. Primero voy a publicar un hilo en el foro. Necesito un título llamativo. A ver qué te parece: «Mujer de 50 años vaga entre ruinas a medianoche. Aquí sabrás el porqué» O mejor: «¿Qué es esa niebla oscura del lugar más Yin de la ciudad»? ¿Cuál te gusta más? Ah, no olvides hacer como que estás {Male=asustado;Female=asustada}, ¿vale? Tú puedes, lo sé. ¿Qué hacemos después? Je, je, je, primero conseguimos los clics, y luego ¡buuuum!, soltamos la verdad. Aunque sea un chasco. Anda, ven, que tienes que aprender algo de jerga del foro.
Pensamientos: II
Cuanto peor es el peligro, mejor me concentro y crezco. Curioso, ¿no? Hace mucho que no entreno en mi hermandad, y normalmente evito conflictos y peleas, pero cuando me enfrento a una Disonancia Tácita, en esos lugares peligrosos donde nadie va, ahí mi mente se aclara. No hay ruido, solo quietud. Me pongo seria, canalizo mi espíritu y les saco brillo a mis hechizos. Eso cuenta como aprendizaje, ¿no?
Pensamientos: III
¡Espiar los secretos del cielo es la parte más divertida! Tengo curiosidad por mi destino, como todos, pero las reglas dictan que no puedes leer tu propio futuro. Bueno, no creo que el cielo me castigue o me quite las bendiciones si lo hago. Pero si conozco mi destino cambiará mi vida, y eso perturbará el Tao. Así que mejor me dejo llevar y que me sorprenda lo que tenga que venir. ¿A que sí?
Pensamientos: IV
Viajar por todas partes implica ver todo tipo de lugares. Cada uno tiene su porción de alegría y magia. Siempre gasto todo lo que tengo y luego trabajo donde pillo. Y tras un trabajito o dos, ¡aiya!, me lo gasto todo otra vez ¿Qué más puedo hacer? En realidad no soy tan valiente, ¿sabes? He visto ciudades alzarse brillantes y relucientes, y las he visto arder hasta los cimientos. Así que disfruto el ahora. ¿Pensar en el mañana? No va conmigo, no me atrevo.
Pensamientos: V
¿Es la primera vez que me ves sin auriculares? Bueno... supongo que es porque normalmente nos encontramos en lugares seguros. Je, je, en realidad los auriculares me protegen. Cuando me los quito, o estoy rastreando Disonancias Tácitas ... o te estoy escuchando, como ahora. Vale, ya, hablo demasiado... ahora te toca a ti, {Male=jefe;Female=jefa}.
El pasatiempo de Buling
¡Jugar a los videojuegos, por supuesto! Hay muchos estupendos en Costa Negra . ¿Te apetece echar una partida en cooperativo alguna vez?
El problema de Buling
Hace muchos años que no vuelvo a mi hermandad. Por supuesto, no es que no quiera, pero... ¿y si el maestro prueba mis hechizos, o si le doy una patada sin querer? Igual lo dejo lisiado. Yo... eh... ¡no tengo miedo de volver! Es solo que no he terminado mi entrenamiento de campo.
Comida favorita
¡Los fideos con pescado desmenuzado están que te mueres de buenos! Solo tienes que poner fideos hervidos en el caldo y añadir pescado desmenuzado. ¡Mmm, increíbles, va! Es una especialidad de Mengzhou. ¡Tienes que probarlos!
Comida que no le gusta
Con un bocado de chile, empiezo a arder de pies a cabeza. Mi barriguita también protesta todo el día y toda la noche.
Ideales
La gente me llama «Taoísta Cazaespíritus» porque temen a las Disonancias Tácitas y todo lo que sea desconocido y espeluznante. Pero el día que Buling haga que ese nombre sea a-buling-nante... entonces lo habré hecho bien.
Chat: I
Mis amigos de la Academia modificaron estos auriculares para mí. Bloquean las frecuencias de las Disonancias Tácitas para no escuchar ruidos en mi cabeza. Solo me los quito para los trabajos importantes y cuando necesito escuchar dónde se esconden los «fantasmas». Pero oye, ¡no pienses que todo es silencio! Ahora llevo música puesta. ¿Quieres escucharla? Es la nueva canción de Imaginary Foundry, «Del cielo al árbol rojo»
Chat: II
En este mundo, no solo matan las Disonancias Tácitas . El miedo también lo hace. Y no solo los doctores salvan vidas, la esperanza también. A veces, digo que «no hay fantasmas» para salvar a la gente de su miedo. Y a veces, digo que «los fantasmas existen» para dar esperanza a otros.
Acerca de Jianxin
Ella es como yo, muy buena en algunas cosas y mala en otras. En la última competición de artes marciales, el Maestro Shiling dijo que golpea demasiado y piensa muy poco. Quería desafiarla, pero ¡zas!, su viento palmar salió como de la nada y atravesó mi formación de hechizos y talismanes. Pero está bien. No soy luchadora de puño y músculo. Redirigir la fuerza para atacar es la jugada más inteligente. ¡Je, je! Conociendo el estilo de Jianxin, la próxima vez, tal vez, no necesite ni levantar un dedo. Con un poco de labia, ¡obtendré la victoria!
Acerca de Youhu
La Maestra Youhu ayuda a muchos de mis clientes a cribar sus tesoros, diciéndoles lo que es real y lo que no, aclarando sus dudas y preocupaciones. Pero nunca es tan seria conmigo. Una vez me trajo una taza de porcelana finísima y me dijo que era un artículo antiguo, de esmalte delicado, color limpio y esas cosas, y que por quinientas Monedas Caparazón era toda una ganga. Yo dije que la taza estaba maldita con Qi Yin maligno, y que si no se compraba un sello talismán por setecientas, no podría usarla. ¿Adivinas qué pasó?
Acerca de Aalto
No nos hemos visto tantas veces, pero siento que es como un viejo amigo. ¿Por qué será? Pensé que conocía a mucha gente por viajar, ¡pero él conoce aún más! No importa dónde vaya, siempre hay alguien que le recuerda. ¿Cómo era la teoría esa de los seis grados? Ah, sí, que cualquier persona en el mundo está conectada con cualquier otra persona a través de solo seis conocidos. ¡Apuesto a que él y yo lo reduciríamos a cinco grados!
Acerca de Camellya
Ella es... interesante. Antes de unirme a Costa Negra , quiso pelear conmigo. Por supuesto, yo no era rival para ella, ¡así que salí corriendo, rápida como el viento! Pero me siguió hasta que la llevé a un nido de Disonancias Tácitas . Allí se puso a combatir como una loca mientras yo la miraba desde la copa de un árbol. Al terminar, miró hacia arriba y me sonrió. Yo le sonreí también. Fue superinteresante.
Acerca de Encore
Cada vez que persigo rumores de fantasmas, le pido a Encore que venga. ¡No se asusta de nada y le encantan las aventuras! A veces incluso las retransmite en vivo en el foro, y se inventa historias espeluznantes para atraer a nuestra audiencia. Luego, cuando llega el desenlace en el que no hay fantasma, nos escondemos detrás de la pantalla y nos reímos hasta que nos duele la barriga. ¿Después? *Puf*, borramos la cuenta. Oye, ¿sabes cómo nos llamamos en el foro? Yo soy «Inmortal Terrenal», y ella es «Oveja Celestial».
Acerca de Guardacostas
Ella hace guardia al margen de la ley y de toda norma... pero el desapego total al mundo no siempre es algo bueno. No es que tenga un mal futuro, de hecho, no puedo adivinárselo... pero lo veo, intenso y claro.
Deseos de cumpleaños
¿Hoy es tu cumpleaños? Ooyo... ¡tus pilares del destino son raros, raros! Je, je, ya te lo dije antes, tú eres quien rompe el punto muerto. Aunque ahora que lo veo, ¡parece más muerto de lo que esperábamos! ¿Ein? Venga, no te estreses. Me refiero a raros en el buen sentido. ¡No hay mejor destino que el tuyo! Así que no te preocupes, solo cree en tu camino y todo irá sin problemas. ¡Feliz cumpleaños, {Male=jefe;Female=jefa}!
Inactivo: I
Déjame revisar el feng shui de aquí... ¿Ein? Ah... ¡Ja! ¡Lo sabía!
Inactivo: II
¿Alguien comentó en mi publicación? ¿Ein? ¡¿Qué?! ¿Que no me creen? Ah, cabezotas...
Inactivo: III
¿Ein? El tesoro perdido debe estar... en algún lugar por... ¡ah! Te encontré, ¡je, je!
Autopresentación
Buling, taoísta de Mengzhou. Exorcismo, adivinación con talismanes, lectura de la fortuna... lo que sea, ¡con el toque Buling!
Saludo
¿Sobre qué buscas respuestas hoy, {Male=jefe;Female=jefa}?
Unirse al equipo: I
Buling, Buling, todo va bien, todo a cien.
Unirse al equipo: II
Un día propicio para viajar.
Unirse al equipo: III
¡Vamos a algún lugar asombroso!
Ascensión: I
La escritura del sello fluye, el Qi late. Ahora escribo los talismanes que los cielos me indican.
Ascensión: II
Entre el cielo y la tierra resuenan claramente los auténticos sonidos. ¡A partir de ahora, mis hechizos pegarán aún más fuerte!
Ascensión: III
Cuerpo y sello se alinean, las puertas del alma se abren. Mis mudras ahora cambian en mil formas.
Ascensión: IV
Camino siguiendo los pasos estelares, del Yin al Yang. El latido de la tierra y el aliento del cielo me acompañan.
Ascensión: V
Tras estas iluminaciones, creo que puedo leer más en ti. Algo que antes no vi. Es como un nudo, pero no está del todo claro. El maestro me dijo una vez que, si no podía leer algo, sería el misterio más indescifrable del mundo. No importa. Aunque sea solo una pequeña gota en el océano del destino, cuando finalmente lo vea, te ayudaré a romper las ataduras y reescribir las estrellas.
Ataque cargado: I
¡Trueno sobre la montaña!
Ataque cargado: II
¡Rómpete, sello del trueno!
Ataque cargado: III
¡Tu fuerza vuelve a ti!
Ataque cargado: IV
¡Talismán Fu, vamos!
Ataque cargado: V
¡Yi Gua, cambio!
Ataque cargado: VI
¡Trueno estremecedor!
Ataque cargado: VII
¡Truenos gemelos!
Ataque cargado: VIII
Voy a arreglarte.
Ataque cargado: IX
¡Respira, va!
Ataque cargado: X
¡Dos montañas, triturad!
Ataque cargado: XI
Ahora, silencio.
Ataque cargado: XII
Aquí, algo de fuerza vital.
Ataque cargado: XIII
Ah. Cuánta codicia...
Ataque cargado: XIV
Nadie vio eso, ¿verdad?
Ataque cargado: XV
Aiya, tengo las manos oxidadas...
Habilidad de resonancia: I
¡Escucha el trueno!
Habilidad de resonancia: II
¡Purificación!
Habilidad de resonancia: III
¡Vinculación!
Liberación de resonancia: I
Los Cinco Truenos han hablado. ¡Demonios, pereced!
Liberación de resonancia: II
El trueno comanda. ¡Infierno, tiembla!
Liberación de resonancia: III
El trueno celestial despierta. ¡Fantasmas, desvaneceos!
Habilidad Intro: I
¡Todos los males, repelidos!
Habilidad Intro: II
Por mandato del cielo.
Habilidad Intro: III
Deidades, escuchad mi llamada.
Golpe: I
Uf, qué mala suerte.
Golpe: II
*Tch*. Siempre problemas.
Herido: I
Tranquilidad, está controlado.
Herido: II
Se acabó el juego.
Herido: III
¿Dónde está mi talismán Fu?
Derrotado: I
Mis hechizos están agotados...
Derrotado: II
Cielo, ten piedad...
Derrotado: III
Lo siento, no puedo...
Invocación de Eco
Alma, yo te lo ordeno.
Transformación de Eco
Mi guardián, muéstrate.
Enemigos acercan
¿Tienes «fantasmas»? ¿A quién vas a llamar?
Planeo: I
Voy donde el viento me lleve.
Planeo: II
¡Yuuujuuu!
Sensor
¡Qué suerte! ¡Qué chollo!
Esprint
¡El Tao dice que adelante!
Cofre de suministros: I
Vi esto en los hexagramas.
Cofre de suministros: II
¡Justo a tiempo! ¡La suerte fluye!
Cofre de suministros: III
¡Genial! ¡Déjame subir una foto!