Información
Denia
Denia VA
Chino: Ge Xinyu
Japonés: Ito Miku
Coreano: Park Si Yoon
Inglés: Jodie Bell Cortez
Informe de Examen Forte de Denia
Poder de Resonancia
Burbujas de nihilidad
Informe de Evaluación de Resonancia
[Registros estudiantiles de la Unión Intergaláctica : Academia Fuegostelar ]
[Informe de examen del Forte: RA2499-G]
Nombre de la estudiante: Denia
Calificación de Sincronista : Negativa
Resumen del Forte: Las pruebas revelan una Curva de Rabelle con una onda periódica pronunciada. Por lo tanto, la estudiante es clasificada como Resonadora Congénita . Su Marca Tácita se encuentra en su pecho.
Basándose en los archivos de su recomendante, el sujeto puede generar burbujas infundidas con Energía Remanente, que sirven como defensa o apoyo en combate. La Energía Remanente de las burbujas también puede ser detonada a conveniencia cuando sea necesario.
Los resultados de las pruebas también revelan que las burbujas tienen una estructura fluida única, lo que les permite bloquear Materia de Vacío de manera similar al recubrimiento del Exotitán.
—Espera, ¿no es la máquina de burbujas de esos anuncios de Logística Lollo? ¡Mi sobrina tiene el mismo juguete, igualito! ¿Cómo diablos se supone que detienes la Materia de Vacío con burbujas?
—¡¿Quién ha registrado este informe?! ¡Por favor, no tiene ni pies ni cabeza!
Informe de Diagnóstico de Overclock
El análisis de muestra de prueba de forma de onda de Rabelle del sujeto muestra fluctuaciones elípticas y un Dominio del tiempo estable. No se observaron fluctuaciones anormales. Los resultados del examen están dentro de parámetros normales.
Conclusión: la Criticidad Resonante está dentro del rango normal. La estabilidad del sujeto permanece robusta. Sin historial ni riesgo presente de Overclock .
Actualmente se considera innecesario el asesoramiento psicológico.
—¿Sin historial ni riesgo presente de Overclock? ¿Has visto alguna vez a una Resonadora que pueda transformar Materia de Vacío en cubos y lanzarla a la gente? ¡Hiyuki decía en su informe de combate que su Marca Tácita empezó a deshacerse!
—Ya está. No voy a creerme ni una palabra más de este informe. Arman, ¡quiero el registro completo de las Llanuras Dimmr lo antes posible!
Objetos Apreciados y Favores de Denia
«Embaucadora»
Una muñeca que Denia lleva consigo. Lejos de ser la muñeca bonita que solía ser, su cuerpo desgastado está torpemente remendado, y la Materia de Vacío que una vez rellenó su forma hace mucho que se desangró.
—Un recipiente roto y testarudo, una vez moldeado por la mirada del mundo. Ahora, susurra una súplica, una y otra vez: «Por favor, dame un corazón. Cualquiera servirá».
Álbum de recuerdos de Fuegostelar
Un álbum de fotos ricamente decorado, meticulosamente conservado. A simple vista, se nota que su dueña lo aprecia muchísimo.
El Club de Fotografía de la Academia Fuegostelar obsequió a cada miembro con un álbum personal para conservar sus recuerdos más preciados del campus. La mayoría de las páginas están llenas de fotos grupales donde Denia sonríe silenciosamente desde una esquina. Era simplemente su manera de ganar crédito.
—La naturaleza salvaje no tiene palabras. Quizás no vea nada, no oiga nada y no le importe lo que digamos. Simplemente se extiende hacia el horizonte infinito.
«Creadora de sueños»
Un dispositivo que genera burbujas enormes, nada extraordinario excepto por su diseño utópico.
Se parece más a un juguete que a un arma.
Denia lo usa para esconder Materia de Vacío dentro de las burbujas. Una pequeña ilusión de ser capaz de proteger a otros.
—Sinceramente, Aleph-1 nunca albergó hostilidad hacia nosotros. Simplemente es indiferente a todas las cosas. La vida y la esperanza son ruidos insignificantes para él, carentes de sentido. Esa es exactamente la razón por la que nunca podría entender cómo la oscuridad del Espacio de Vacío está llena de color. Esas son luces de un cementerio cósmico. Luz estelar que se desvaneció hace billones de años. Prueba de que las estrellas estuvieron una vez allí.
Historia de Denia
Un regalo
Para aquellos que la criaron, «Denia» era simplemente otro activo de los Fractsidus, otro peón del Gran Arquitecto.
Y «Denia», estrictamente hablando, no era ni siguiera un nombre real.
En la región donde nació, la gente dice «Dasvidaniya» al despedirse, que significa «hasta que nos volvamos a encontrar».
Para los seres humanos, el nombre es el primer regalo de los padres a sus hijos, aparte de la vida en sí misma. Desde ese momento, el niño entra al mundo como alguien nuevo, creciendo día a día, añadiendo lentamente profundidad y significado a ese nombre.
Ella eligió Denia como nombre porque era el único regalo que su familia le había dejado.
Aunque esa familia solo hubiera existido en algún fugaz sueño febril.
Había escudriñado a través de sus registros de nacimiento. Incluso llegó a preguntarse si no se lo habría inventado, pero al final, todo lo que halló fue una imagen borrosa de despedida en su memoria.
Y es tan difícil distinguir algo de ese pequeño fragmento... Cada vez que se lo mencionaba al Gran Arquitecto, siempre respondía:
—Los recuerdos no son fiables. Déjalo ir. Es mejor no saber.
Tal vez el Gran Arquitecto tenía razón.
Una vez tuvo una charla con Nastasha sobre los nombres de sus amigos, y descubrió las bendiciones e historias que llevan. Algunos eran esperanzas de paz o alegría. Otros eran deseos o sueños, pero todos ellos, de una manera u otra, apuntaban hacia la felicidad. Sin embargo, cuando preguntó qué significaba «Denia», no recibió una respuesta clara.
Estaba claro que Nastasha no quería hablar de eso, así que Denia dejó de preguntar. Tras observar e imitar durante un año a los humanos, dominaba las artes del disimulo y el engaño. Tal vez algunas cosas nunca podrían descubrirse.
Ni siquiera estaba segura de si ese recuerdo nebuloso era realmente suyo. Tal vez provenía del ser biológico original en el que se basó su creación... Tal vez no era más que algo que los Fractsidus plantaron en ella para mantenerla a raya.
Una vez escuchó por casualidad a investigadores de los Fractsidus mencionar que, mientras el cuerpo humano reemplaza sus células y sustancias cada pocos años, algo siempre permanece, para perfeccionarse una y otra vez. Eso es lo que hace que la vida sea tan especial.
Eso es especialmente cierto para aquellos que nunca encuentran el camino de regreso. Cualquier cosa que logre adherirse a los recuerdos se talla profundamente en sus almas. Incluso un aroma. Por eso a algunos les encanta ver tormentas, mientras otros están obsesionados con una melodía irrelevante. Así es el ser humano: siempre fingiendo ser racional, mientras desahoga sus emociones a través de actos irracionales.
Tal vez si que hubo una chica llamada Denia, una chica que se despidió de su madre con la mano.
Pero ¿era esa chica realmente ella?
Y «Denia», estrictamente hablando, no era ni siguiera un nombre real.
En la región donde nació, la gente dice «Dasvidaniya» al despedirse, que significa «hasta que nos volvamos a encontrar».
Para los seres humanos, el nombre es el primer regalo de los padres a sus hijos, aparte de la vida en sí misma. Desde ese momento, el niño entra al mundo como alguien nuevo, creciendo día a día, añadiendo lentamente profundidad y significado a ese nombre.
Ella eligió Denia como nombre porque era el único regalo que su familia le había dejado.
Aunque esa familia solo hubiera existido en algún fugaz sueño febril.
Había escudriñado a través de sus registros de nacimiento. Incluso llegó a preguntarse si no se lo habría inventado, pero al final, todo lo que halló fue una imagen borrosa de despedida en su memoria.
Y es tan difícil distinguir algo de ese pequeño fragmento... Cada vez que se lo mencionaba al Gran Arquitecto, siempre respondía:
—Los recuerdos no son fiables. Déjalo ir. Es mejor no saber.
Tal vez el Gran Arquitecto tenía razón.
Una vez tuvo una charla con Nastasha sobre los nombres de sus amigos, y descubrió las bendiciones e historias que llevan. Algunos eran esperanzas de paz o alegría. Otros eran deseos o sueños, pero todos ellos, de una manera u otra, apuntaban hacia la felicidad. Sin embargo, cuando preguntó qué significaba «Denia», no recibió una respuesta clara.
Estaba claro que Nastasha no quería hablar de eso, así que Denia dejó de preguntar. Tras observar e imitar durante un año a los humanos, dominaba las artes del disimulo y el engaño. Tal vez algunas cosas nunca podrían descubrirse.
Ni siquiera estaba segura de si ese recuerdo nebuloso era realmente suyo. Tal vez provenía del ser biológico original en el que se basó su creación... Tal vez no era más que algo que los Fractsidus plantaron en ella para mantenerla a raya.
Una vez escuchó por casualidad a investigadores de los Fractsidus mencionar que, mientras el cuerpo humano reemplaza sus células y sustancias cada pocos años, algo siempre permanece, para perfeccionarse una y otra vez. Eso es lo que hace que la vida sea tan especial.
Eso es especialmente cierto para aquellos que nunca encuentran el camino de regreso. Cualquier cosa que logre adherirse a los recuerdos se talla profundamente en sus almas. Incluso un aroma. Por eso a algunos les encanta ver tormentas, mientras otros están obsesionados con una melodía irrelevante. Así es el ser humano: siempre fingiendo ser racional, mientras desahoga sus emociones a través de actos irracionales.
Tal vez si que hubo una chica llamada Denia, una chica que se despidió de su madre con la mano.
Pero ¿era esa chica realmente ella?
Un páramo
Apoyada contra el lado sólido y frío de la Cápsula de Materia de Vacío, burbujas y un líquido fétido se abrieron paso a la fuerza en la boca y la nariz de Denia.
Gota. Gota. Gota.
Sus sentidos se embotaron. El tiempo pareció extenderse hasta el infinito.
Sintió que todo lo que la conformaba se desmoronaba. Su frecuencia se deshilachó en incontables hilos. Su cuerpo se disolvió en la inmundicia, arrastrado hacia el océano. Luego se elevó otra vez, una deriva de niebla moviéndose a través del mundo de un extremo al otro como el viento, rozando yermos sin color hasta que alcanzó esa familiar y decadente extensión de cielo.
Y el mundo silencioso la contempló, como siempre lo había hecho, sin pronunciar una palabra.
Cuando el Gran Arquitecto eligió a Denia como «recipiente» para los poderes de Aleph-1, la decisión fue más allá de la mera compatibilidad física y de frecuencia. A diferencia de otros Resonadores, personas moldeadas por vidas ricas y emociones profundas, Denia estaba vacía. Era un cascarón hueco, y lo único que un cascarón hueco siente por sí mismo y por el mundo es «nada». Una cualidad que se alinea perfectamente con la lógica existencial de Aleph-1.
Y tal como se esperaba, Denia logró abrazar el poder. Por una fracción de segundo en elEspacio de Vacío , sus ojos se encontraron con los de Aleph-1. Un momento fugaz, pero lo suficientemente largo como para que la Materia de Vacío inundara sus venas y órganos. Le otorgó el poder de manipular Partículas de Vacío y forjó un vínculo con el Espacio de Vacío mismo.
En ese momento, sintió un silencio familiar en el vacío, junto con la paz que lo acompañaba.
Pero según progresaba el plan, los Fractsidus notaron que la Resonancia entre Denia y el Trenodiano de Vacío estaba disminuyendo rápidamente.
El poder permaneció inalterable. Algo más había salido mal. El recipiente destinado a permanecer hueco... no lo estaba. Sin duda, Denia falló en alcanzar la perfección que deseaban.
Al imitar el comportamiento humano y fingir emociones que nunca debió sentir, desarrolló un corazón frágil y herido.
El corazón de los débiles.
Y con un corazón así, nunca podría convertirse en la auténtica encarnación de Aleph-1. A causa de ello, los Fractsidus debían llenar este recipiente con algo lo suficientemente fuerte como para dominar el «vacío» y completar el paso final de forjar al Resonador de Aleph-1.
Denia siempre había sabido que este día llegaría.
Sin embargo, cuando lo hiciera, ¿cómo iba a juzgar la vida que había vivido?
Una marioneta, un monstruo retorcido... o una simple gota en un océano que nadie extrañará jamás. A veces pensaba en el tiempo que había pasado en la Academia Fuegostelar. La chica entre la multitud, con una sonrisa inesperada. La chica cuya risa amable permanecía en los recuerdos de otros. La chica perezosa que a veces se ponía nerviosa.
¿Esa chica era realmente ella?
Pero de nuevo, ¿realmente no era ella esa chica?
Gota. Gota. Gota.
Sus sentidos se embotaron. El tiempo pareció extenderse hasta el infinito.
Sintió que todo lo que la conformaba se desmoronaba. Su frecuencia se deshilachó en incontables hilos. Su cuerpo se disolvió en la inmundicia, arrastrado hacia el océano. Luego se elevó otra vez, una deriva de niebla moviéndose a través del mundo de un extremo al otro como el viento, rozando yermos sin color hasta que alcanzó esa familiar y decadente extensión de cielo.
Y el mundo silencioso la contempló, como siempre lo había hecho, sin pronunciar una palabra.
Cuando el Gran Arquitecto eligió a Denia como «recipiente» para los poderes de Aleph-1, la decisión fue más allá de la mera compatibilidad física y de frecuencia. A diferencia de otros Resonadores, personas moldeadas por vidas ricas y emociones profundas, Denia estaba vacía. Era un cascarón hueco, y lo único que un cascarón hueco siente por sí mismo y por el mundo es «nada». Una cualidad que se alinea perfectamente con la lógica existencial de Aleph-1.
Y tal como se esperaba, Denia logró abrazar el poder. Por una fracción de segundo en el
En ese momento, sintió un silencio familiar en el vacío, junto con la paz que lo acompañaba.
Pero según progresaba el plan, los Fractsidus notaron que la Resonancia entre Denia y el Trenodiano de Vacío estaba disminuyendo rápidamente.
El poder permaneció inalterable. Algo más había salido mal. El recipiente destinado a permanecer hueco... no lo estaba. Sin duda, Denia falló en alcanzar la perfección que deseaban.
Al imitar el comportamiento humano y fingir emociones que nunca debió sentir, desarrolló un corazón frágil y herido.
El corazón de los débiles.
Y con un corazón así, nunca podría convertirse en la auténtica encarnación de Aleph-1. A causa de ello, los Fractsidus debían llenar este recipiente con algo lo suficientemente fuerte como para dominar el «vacío» y completar el paso final de forjar al Resonador de Aleph-1.
Denia siempre había sabido que este día llegaría.
Sin embargo, cuando lo hiciera, ¿cómo iba a juzgar la vida que había vivido?
Una marioneta, un monstruo retorcido... o una simple gota en un océano que nadie extrañará jamás. A veces pensaba en el tiempo que había pasado en la Academia Fuegostelar. La chica entre la multitud, con una sonrisa inesperada. La chica cuya risa amable permanecía en los recuerdos de otros. La chica perezosa que a veces se ponía nerviosa.
¿Esa chica era realmente ella?
Pero de nuevo, ¿realmente no era ella esa chica?
Una luz brillante
Una sonrisa es una herramienta muy útil. Una forma eficiente de acortar la distancia entre tú y los demás.
Denia conoció a Sigrika por primera vez durante un trabajo en grupo. Sentada en una esquina de clase, jugueteaba con un mechón de cabello detrás de su oreja mientras observaba a sus compañeros de clase ponerse en parejas.
Una brisa de la tarde se filtró por la puerta, mezclando el ruido de los vehículos del parking con el bullicio de la plaza. En la pared, un póster de un encuentro de fans de Flota Lananieve se agitaba con el chasquido seco del papel.
Una voz vacilante la interrumpió de repente, sacándola de ese breve momento de tranquilidad.
—¿Te gustaría hacer la tarea conmigo, Denia?
Denia giró la cabeza y vio a la chica de cabello naranja con las manos entrelazadas detrás de la espalda. Por costumbre, inclinó ligeramente la cabeza, solo para asegurarse de que la pregunta era realmente para ella, y luego acentuó su sonrisa.
—Claro, ¿por qué no?— respondió. —Pero ¿por qué yo, Sigrika?
Sigrika explicó que, aunque sabía que Denia solía mantenerse apartada, se fijó en su sonrisa alegre mientras observaba a sus compañeros montar jaleo. Eso la hizo pensar que Denia debía ser una persona amable. El tipo de persona de la que quieres ser amiga.
Amable.
Denia buscó la palabra más tarde. Tras escuchar la explicación del Gran Arquitecto, estaba segura de que, aplicado a ella, el término era sin duda irónico.
Si Denia hubiera vuelto a tener la oportunidad, habría rechazado la invitación. ¡Qué montón de problemas se habría evitado si nunca se hubieran conocido!
Sin embargo, en ese momento, simplemente asintió, sonrió y le dijo a Sigrika:
—Claro.
Las palabras de Nastasha de hace unos días aún resonaban en sus oídos: «La verdad no es que la mayoría de las personas no tengan miedo a la muerte, sino que simplemente no piensan en ello».
No pienses. No mires. No escuches. No te preguntes.
Denia descubrió que dentro de laAcademia Fuegostelar , algo se interponía entre los estudiantes y el concepto de muerte, protegiéndolos de su peso.
Durante el día, el campus era un hervidero de energía juvenil, donde algo nuevo esperaba ser descubierto en cada esquina. Por la noche, contemplaban las cartas estelares, observando los sueños que la profesora Mornye pintaba a través del cielo. Esta sensación de felicidad envolvía sus sentidos, cegándolos a las duras realidades que «eso» ve.
Pero todos los sueños acaban. «Eso» llegará algún día.
En ese momento, Nastasha le revolvió el cabello y le dijo:
—La mayoría de los niños de tu edad no piensan en cosas como esta. Eres muy joven. Tienes todo el futuro por delante. Deberías ser más efusiva y feliz, como tus compañeros, en lugar de esconderte en la biblioteca todo el día, o sentarte aquí con una bibliotecaria como yo hablando de cosas tan complicadas.
La muerte es la última pregunta de la vida, Denia, pero es temprano para que intentes resolverla. Primero, debes encontrar tu propio camino.
Denia no entendió realmente lo que Nastasha quiso decir con esas palabras. Todo lo que podía hacer era visitar la biblioteca con menos frecuencia.
No quería entristecer a Nastasha.
Denia conoció a Sigrika por primera vez durante un trabajo en grupo. Sentada en una esquina de clase, jugueteaba con un mechón de cabello detrás de su oreja mientras observaba a sus compañeros de clase ponerse en parejas.
Una brisa de la tarde se filtró por la puerta, mezclando el ruido de los vehículos del parking con el bullicio de la plaza. En la pared, un póster de un encuentro de fans de Flota Lananieve se agitaba con el chasquido seco del papel.
Una voz vacilante la interrumpió de repente, sacándola de ese breve momento de tranquilidad.
—¿Te gustaría hacer la tarea conmigo, Denia?
Denia giró la cabeza y vio a la chica de cabello naranja con las manos entrelazadas detrás de la espalda. Por costumbre, inclinó ligeramente la cabeza, solo para asegurarse de que la pregunta era realmente para ella, y luego acentuó su sonrisa.
—Claro, ¿por qué no?— respondió. —Pero ¿por qué yo, Sigrika?
Sigrika explicó que, aunque sabía que Denia solía mantenerse apartada, se fijó en su sonrisa alegre mientras observaba a sus compañeros montar jaleo. Eso la hizo pensar que Denia debía ser una persona amable. El tipo de persona de la que quieres ser amiga.
Amable.
Denia buscó la palabra más tarde. Tras escuchar la explicación del Gran Arquitecto, estaba segura de que, aplicado a ella, el término era sin duda irónico.
Si Denia hubiera vuelto a tener la oportunidad, habría rechazado la invitación. ¡Qué montón de problemas se habría evitado si nunca se hubieran conocido!
Sin embargo, en ese momento, simplemente asintió, sonrió y le dijo a Sigrika:
—Claro.
Las palabras de Nastasha de hace unos días aún resonaban en sus oídos: «La verdad no es que la mayoría de las personas no tengan miedo a la muerte, sino que simplemente no piensan en ello».
No pienses. No mires. No escuches. No te preguntes.
Denia descubrió que dentro de la
Durante el día, el campus era un hervidero de energía juvenil, donde algo nuevo esperaba ser descubierto en cada esquina. Por la noche, contemplaban las cartas estelares, observando los sueños que la profesora Mornye pintaba a través del cielo. Esta sensación de felicidad envolvía sus sentidos, cegándolos a las duras realidades que «eso» ve.
Pero todos los sueños acaban. «Eso» llegará algún día.
En ese momento, Nastasha le revolvió el cabello y le dijo:
—La mayoría de los niños de tu edad no piensan en cosas como esta. Eres muy joven. Tienes todo el futuro por delante. Deberías ser más efusiva y feliz, como tus compañeros, en lugar de esconderte en la biblioteca todo el día, o sentarte aquí con una bibliotecaria como yo hablando de cosas tan complicadas.
La muerte es la última pregunta de la vida, Denia, pero es temprano para que intentes resolverla. Primero, debes encontrar tu propio camino.
Denia no entendió realmente lo que Nastasha quiso decir con esas palabras. Todo lo que podía hacer era visitar la biblioteca con menos frecuencia.
No quería entristecer a Nastasha.
Una turba
Aquellos cercanos al Gran Arquitecto han escuchado esa trillada historia una y otra vez.
Érase una vez {Male=un necio;Female=una necia} que se convirtió en {Male=héroe;Female=heroína} por pura casualidad. Para salvar a aquellos que sufrían, {Male=él;Female=ella} cargó con un precio inimaginable, un precio que nunca le correspondió pagar...
Los Supervisores tenían sus propias interpretaciones sobre {Male=el héroe;Female=la heroína} de la historia. Algunos se burlaban de {Male=él;Female=ella}, otros {Male=lo;Female=la} odiaban, otros sentían lástima de {Male=él;Female=ella}. Los demás simplemente le restaban importancia o apenas prestaban atención.
Sin embargo, el nombre que el Gran Arquitecto siguió mencionando, el nombre que a menudo obraba maravillas, no era más que una mentira distante y lejana para Denia.
Ella ni siquiera sabía si contaba como una de «aquellos que sufrían». Solo sabía que cada vez que mencionaba ese nombre, el Gran Arquitecto respondía con una risa burlona, medio dirigida a Denia, medio dirigida para sí mismo.
—Sabes, yo también creo que {Male=él;Female=ella} debería estar aquí— decían. —Pero como {Male=él;Female=ella} no está, supongo que no es tan omnisciente u omnipotente como esperas.
—Qué lástima, Denia. El dios que más necesitabas... parece que no te necesita a ti.
La diferencia es que Denia nunca pensó en {Male=él;Female=ella} como un dios. Más bien le tenía lástima.
Si todo lo que decía el Gran Arquitecto era cierto, entonces {Male=aquel al;Female=aquella a la} que aclamaban como {Male=salvador;Female=salvadora} era solo {Male=un prisionero;Female=una prisionera} en una jaula, {Male=abandonado;Female=abandonada} en este mundo. Una persona que sangra. Que se lamenta. Que muere.
Y esa era la auténtica razón por la que había una cosa que ni el Gran Arquitecto ni esa persona parecían entender: que ella se habría puesto ante la Piedra Angular de todos modos, incluso sin la orden del Gran Arquitecto.
Porque Denia no podía encontrar una respuesta.
Si las personas que persiguen ideales siempre terminan pagando un precio más alto, ¿no será acaso un ideal erróneo?
Después de todo, en aquellos lugares que esa persona no vea, siempre están los que sobreviven siguiendo reglas más «elegantes». Explotación. Traición. Disfrutan del mundo que {Male=él;Female=ella} se ha sacrificado por proteger mientras se burlan de aquellos que se lanzan a la tormenta.
¿Por qué el mundo siempre muestra sus colmillos a las almas bondadosas? ¿Por qué aquellos que le ponen precio a todo son los que perduran?
Y si {Male=él;Female=ella} pudo olvidar tan fácilmente su propio pasado, ¿por qué renunciar a la pequeña felicidad por la que había luchado, solo para enfrentarse a algo tan absurdo y horrible como Aleph-1 por el bien de todos los demás?
¿Para protegerlos? ¿Pero quién entendería eso jamás? ¿Qué pasará cuando esa persona caiga?
Si los planes de laUnión Intergaláctica ya podían salvar a la mayoría, ¿qué pretendía conseguir esa persona después de todo?
La mayoría del tiempo, los pensamientos que Denia mantenía enterrados bajo capas de máscaras eran simples.
Ella solo pensaba que entre esa persona, este mundo, y ella misma, alguien tenía que equivocarse.
Érase una vez {Male=un necio;Female=una necia} que se convirtió en {Male=héroe;Female=heroína} por pura casualidad. Para salvar a aquellos que sufrían, {Male=él;Female=ella} cargó con un precio inimaginable, un precio que nunca le correspondió pagar...
Los Supervisores tenían sus propias interpretaciones sobre {Male=el héroe;Female=la heroína} de la historia. Algunos se burlaban de {Male=él;Female=ella}, otros {Male=lo;Female=la} odiaban, otros sentían lástima de {Male=él;Female=ella}. Los demás simplemente le restaban importancia o apenas prestaban atención.
Sin embargo, el nombre que el Gran Arquitecto siguió mencionando, el nombre que a menudo obraba maravillas, no era más que una mentira distante y lejana para Denia.
Ella ni siquiera sabía si contaba como una de «aquellos que sufrían». Solo sabía que cada vez que mencionaba ese nombre, el Gran Arquitecto respondía con una risa burlona, medio dirigida a Denia, medio dirigida para sí mismo.
—Sabes, yo también creo que {Male=él;Female=ella} debería estar aquí— decían. —Pero como {Male=él;Female=ella} no está, supongo que no es tan omnisciente u omnipotente como esperas.
—Qué lástima, Denia. El dios que más necesitabas... parece que no te necesita a ti.
La diferencia es que Denia nunca pensó en {Male=él;Female=ella} como un dios. Más bien le tenía lástima.
Si todo lo que decía el Gran Arquitecto era cierto, entonces {Male=aquel al;Female=aquella a la} que aclamaban como {Male=salvador;Female=salvadora} era solo {Male=un prisionero;Female=una prisionera} en una jaula, {Male=abandonado;Female=abandonada} en este mundo. Una persona que sangra. Que se lamenta. Que muere.
Y esa era la auténtica razón por la que había una cosa que ni el Gran Arquitecto ni esa persona parecían entender: que ella se habría puesto ante la Piedra Angular de todos modos, incluso sin la orden del Gran Arquitecto.
Porque Denia no podía encontrar una respuesta.
Si las personas que persiguen ideales siempre terminan pagando un precio más alto, ¿no será acaso un ideal erróneo?
Después de todo, en aquellos lugares que esa persona no vea, siempre están los que sobreviven siguiendo reglas más «elegantes». Explotación. Traición. Disfrutan del mundo que {Male=él;Female=ella} se ha sacrificado por proteger mientras se burlan de aquellos que se lanzan a la tormenta.
¿Por qué el mundo siempre muestra sus colmillos a las almas bondadosas? ¿Por qué aquellos que le ponen precio a todo son los que perduran?
Y si {Male=él;Female=ella} pudo olvidar tan fácilmente su propio pasado, ¿por qué renunciar a la pequeña felicidad por la que había luchado, solo para enfrentarse a algo tan absurdo y horrible como Aleph-1 por el bien de todos los demás?
¿Para protegerlos? ¿Pero quién entendería eso jamás? ¿Qué pasará cuando esa persona caiga?
Si los planes de la
La mayoría del tiempo, los pensamientos que Denia mantenía enterrados bajo capas de máscaras eran simples.
Ella solo pensaba que entre esa persona, este mundo, y ella misma, alguien tenía que equivocarse.
Una mentira
La conciencia de Denia siguió cayendo hacia una oscuridad infinita.
Absorber el fragmento final de Aleph-1 en suMarca Tácita había llevado su forma física más allá de su límite. La Materia de Vacío la sobrecargó una vez más, igual que otras incontables veces.
Sus sentidos se embotaron. El tiempo pareció extenderse hasta el infinito.
Es curioso cómo el final reflejaba el principio. Todo encajaba a la perfección, formando un círculo perfecto.
Pero a diferencia de la primera vez que se encontró en esa situación, Denia fue consciente de que había dejado de temblar. Su respiración se calmó, y el temor que una vez oprimió su pecho había desaparecido.
Cuando esa mirada se encontró con la suya otra vez, poco a poco extendió una mano hacia el ojo hueco. Luego, esa mano se cerró en un puño y levantó sus dedos índice y medio, apuntando justo al centro de la pupila.
En ese momento entendió lo ridículo que era realmente Aleph-1.
Está claro que un dios nacido de un mundo sin sentido no posee nada. Lo ansiaba todo, impulsado por los instintos del vacío, y aun así, sin importar cuánto consumiera, cuánto destruyera, permanecía como era, solo, en un mundo de silencio eterno, siempre sediento, nunca satisfecho, sin legado.
¿Y cuál era el fundamento de su impostura? Un corazón propio, precisamente lo que la diferenciaba de Aleph-1.
Aunque ese corazón fuera pequeño, frágil, y no significara mucho a lo largo del tiempo.
Sin embargo, este corazón «sin sentido» le había permitido albergar esperanzas en el mañana. Como cualquier otra persona.
Siempre habría alguien dispuesto a vivir una mentira. Como dijo una vez cierta amiga un tanto pesada, «el corazón define quiénes somos, y con ello, uno gana el derecho a elegir». Como los humanos que celebran el día de su nacimiento, un día que marca su escape del vacío con una memoria fugaz y una forma transitoria. Desde ese día, podían sentir el mundo, sentir alegría, extenderse hacia otros. Y gracias a todo eso, crear algo que el vacío nunca podría.
Denia cerró los ojos y se imaginó a sus {Male=amigos;Female=amigas} por las tierras deSolaris . Sigrika, persiguiendo pájaros a través de un campo al atardecer. Nastasha, inclinada sobre libros viejos en la biblioteca. Y {Male=el viajero al;Female=la viajera a la} que una vez engañó, haciendo su equipaje otra vez para otro largo viaje, en algún lugar muy, muy lejano.
Ese pensamiento casi la hizo sonreír. Quería tomar prestado el tono de esa persona por un segundo y decir las palabras con ese mismo gesto tan serio:
—Espero que todos sean felices. Alegres. Libres. Espero que cada uno de sus deseos se haga realidad.
Pero las palabras se atascaron en su garganta. Demasiado dramático, pensó.
Así que lo dejó ir. Tal vez así era suficiente.
Pocas cosas en este mundo habían pertenecido realmente a Denia, pero ahora, al menos, no era un recipiente, ni una muestra, ni un peón. El vacío ya no la poseía. Tampoco las órdenes. Ni las mentiras.
Ella expresó su deseo en voz baja. De ahora en adelante, estaría justo allí, a su lado. Nunca se iría.
Denia había encontrado su propio camino.
——
Bang.
Eso sí que valdría para una buena broma. La oscuridad infinita en realidad tenía un final.
En algún lugar de la penumbra, alguien dejó escapar un suspiro suave, como si llevara esperando mucho tiempo.
Absorber el fragmento final de Aleph-1 en su
Sus sentidos se embotaron. El tiempo pareció extenderse hasta el infinito.
Es curioso cómo el final reflejaba el principio. Todo encajaba a la perfección, formando un círculo perfecto.
Pero a diferencia de la primera vez que se encontró en esa situación, Denia fue consciente de que había dejado de temblar. Su respiración se calmó, y el temor que una vez oprimió su pecho había desaparecido.
Cuando esa mirada se encontró con la suya otra vez, poco a poco extendió una mano hacia el ojo hueco. Luego, esa mano se cerró en un puño y levantó sus dedos índice y medio, apuntando justo al centro de la pupila.
En ese momento entendió lo ridículo que era realmente Aleph-1.
Está claro que un dios nacido de un mundo sin sentido no posee nada. Lo ansiaba todo, impulsado por los instintos del vacío, y aun así, sin importar cuánto consumiera, cuánto destruyera, permanecía como era, solo, en un mundo de silencio eterno, siempre sediento, nunca satisfecho, sin legado.
¿Y cuál era el fundamento de su impostura? Un corazón propio, precisamente lo que la diferenciaba de Aleph-1.
Aunque ese corazón fuera pequeño, frágil, y no significara mucho a lo largo del tiempo.
Sin embargo, este corazón «sin sentido» le había permitido albergar esperanzas en el mañana. Como cualquier otra persona.
Siempre habría alguien dispuesto a vivir una mentira. Como dijo una vez cierta amiga un tanto pesada, «el corazón define quiénes somos, y con ello, uno gana el derecho a elegir». Como los humanos que celebran el día de su nacimiento, un día que marca su escape del vacío con una memoria fugaz y una forma transitoria. Desde ese día, podían sentir el mundo, sentir alegría, extenderse hacia otros. Y gracias a todo eso, crear algo que el vacío nunca podría.
Denia cerró los ojos y se imaginó a sus {Male=amigos;Female=amigas} por las tierras de
Ese pensamiento casi la hizo sonreír. Quería tomar prestado el tono de esa persona por un segundo y decir las palabras con ese mismo gesto tan serio:
—Espero que todos sean felices. Alegres. Libres. Espero que cada uno de sus deseos se haga realidad.
Pero las palabras se atascaron en su garganta. Demasiado dramático, pensó.
Así que lo dejó ir. Tal vez así era suficiente.
Pocas cosas en este mundo habían pertenecido realmente a Denia, pero ahora, al menos, no era un recipiente, ni una muestra, ni un peón. El vacío ya no la poseía. Tampoco las órdenes. Ni las mentiras.
Ella expresó su deseo en voz baja. De ahora en adelante, estaría justo allí, a su lado. Nunca se iría.
Denia había encontrado su propio camino.
——
Bang.
Eso sí que valdría para una buena broma. La oscuridad infinita en realidad tenía un final.
En algún lugar de la penumbra, alguien dejó escapar un suspiro suave, como si llevara esperando mucho tiempo.
Líneas de Voz de Denia
Pensamientos: I
¿Qué tiene de malo una hermosa ilusión? Incluso una caja de regalo vacía puede resultar agradable a la vista, ¿no? Como la gente solo cree en la «verdad» que quiere, tal vez la auténtica «verdad» no sea tan importante. Si el mundo siempre ha estado tejido de mentiras, ¿por qué seguimos temiendo la decepción?
Pensamientos: II
¿Qué tal duermes últimamente? Dicen que, si descansas lo suficiente, te despiertas con energía y feliz cada día. Ja, ja... Debe de ser genial, no lo sé. Pero dormir, en sí, es agradable, creo. Al fin y al cabo, cada vez que me duermo, parece un ensayo de la muerte.
Así que... si es placentero quedarse dormido, quizá morir no sea tan aterrador, ¿no?
Así que... si es placentero quedarse dormido, quizá morir no sea tan aterrador, ¿no?
Pensamientos: III
Por fuera pareces tan dulce y fiable, pero en el fondo... siempre estás un poco a la defensiva. ¿A qué se debe? ¿Te han engañado tantas veces que ya es un reflejo? Pobre de ti, debe de ser agotador. Pero yo ya no tengo nada que ocultarte, ¿lo sabes? Así que quizá puedas confiar en mí… solo por esta vez.
Pensamientos: IV
Antes pensaba que el mundo estaba podrido hasta la médula, como si todo fuera inútil y sin sentido. Y nunca creí ni una palabra de la Unión Intergaláctica. Quiero decir, si la existencia en sí es un «regalo», ¿por qué lloran los bebés al nacer? ¿Acaso tienen miedo? Como si ya supieran que todo al final volverán al vacío, a la oscuridad. Pero... cada vez que alguien me toma de la mano y comparte su corazón conmigo, puedo sentir esa calidez otra vez. Asqueroso... pero sólido. Me ha estado persuadiendo, mostrándome que la felicidad puede ser real... Je, vaya chiste.
Pensamientos: V
Aún ahora, sigo creyendo que el Vacío es invencible.
Para la mayoría, el sufrimiento tiene un final. Viven sus vidas y tienen su final feliz.
Pero ¿y tú? ¿Dónde termina tu sufrimiento? Al menos, no en ningún futuro que yo pueda vislumbrar.
Aun así, si algún día terminas en el Vacío, no pierdas la cabeza... porque en algún rincón de toda esa nada, estaré yo.
Para la mayoría, el sufrimiento tiene un final. Viven sus vidas y tienen su final feliz.
Pero ¿y tú? ¿Dónde termina tu sufrimiento? Al menos, no en ningún futuro que yo pueda vislumbrar.
Aun así, si algún día terminas en el Vacío, no pierdas la cabeza... porque en algún rincón de toda esa nada, estaré yo.
El pasatiempo de Denia
Me fascinan los profesores simpáticos aunque impartan lecciones confusas, y también las cosas calentitas y dulces. Oh, y esos libros de referencia que no tienen ningún sentido. ¡Me ayudan a quedarme dormida mucho más rápido! ¿Lo entiendes, verdad? Es imposible dormir bien en casa.
El problema de Denia
Bueno, por ahora los efectos secundarios no son tan malos, pero daría cualquier cosa para que Aleph-1 dejara de murmurar tonterías en mi cabeza.
Comida favorita
Un pastel de cumpleaños, por supuesto. De esos con montones de fruta fresca y demasiada crema batida. Y velas encima, claro... ¿Que por qué? Porque nunca he tenido uno antes.
Comida que no le gusta
¡Odio comer cualquier cosa cruda! Especialmente esas bandejas de carne finamente cortada.
Ideales
Buen sueño, buena comida y... buenos amigos. Todos los días.
Chat: I
La gente me sigue preguntando por qué no llevo el uniforme. Bueno, el objetivo del uniforme de la Academia es protegernos contra la Materia de Vacío, ¿verdad? Pues ¿sabes cómo registró la Academia mi Forte? «Capacidad de crear burbujas que aislan y protegen contra la Materia de Vacío». ¡Je, je! ¡Sorpresa, sorpresa!
Chat: II
Fue solo... demasiado tiempo encerrada en una habitación oscura. Cirugías, pruebas de rendimiento, todo una y otra vez... Solo malos recuerdos, la verdad. Pero sí que me gustaba contemplar un pequeño jardín que había justo fuera de mi habitación. Es cierto que esas plantas solo podían crecer en Materia de Vacío, pero tenían unos colores únicos y hermosos.
Acerca de Sigrika
Siempre me pregunto lo estupendo que sería si Sigrika fuera una chica normal, sin responsabilidades que la agobiasen.
Dicen que acabas teniendo que pagar por mantener tu inocencia, pero ¿qué hizo alguien tan puro y bondadoso para merecer eso? El mundo puede ser tan cruel... castigando a las almas buenas e inocentes en nombre del «crecimiento». No le veo el sentido.
Pero a pesar de todo, Siggy nunca ha tenido miedo. Es realmente increíble.
Dicen que acabas teniendo que pagar por mantener tu inocencia, pero ¿qué hizo alguien tan puro y bondadoso para merecer eso? El mundo puede ser tan cruel... castigando a las almas buenas e inocentes en nombre del «crecimiento». No le veo el sentido.
Pero a pesar de todo, Siggy nunca ha tenido miedo. Es realmente increíble.
Acerca de Hiyuki
Esa miko de Ashinohara es tan poderosa... como si hiciera trampas, ¿sabes? Sí, he oído los rumores antes. Pero ¿enfrentarme a ese poder yo misma? Eso es harina de otro costal.
Sin embargo, no era exactamente lo que esperaba. Más allá de toda esa fuerza y la gentileza que puedes ver directamente en su rostro, hay algo más, casi... aferrándose a ella. Algo que no se quita. Soledad... ¿o tal vez arrepentimiento?
Si volverse más fuerte realmente tiene un precio, me pregunto... ¿qué habrá sacrificado para obtener todo este poder?
Sin embargo, no era exactamente lo que esperaba. Más allá de toda esa fuerza y la gentileza que puedes ver directamente en su rostro, hay algo más, casi... aferrándose a ella. Algo que no se quita. Soledad... ¿o tal vez arrepentimiento?
Si volverse más fuerte realmente tiene un precio, me pregunto... ¿qué habrá sacrificado para obtener todo este poder?
Acerca de Phrolova
Era una de las pocas Supervisoras de los Fractsidus que me hablaba. Cuando flotaba en la cápsula de Materia de Vacío, incluso me tocaba el violín. Realmente disfrutaba su música. Es solo que... nunca entendí cómo alguien que hacía melodías tan hermosas querría ayudar a un maníaco como el Gran Arquitecto.
Acerca de Mornye
La profesora Mornye encaja completamente con el perfil de una maestra perfecta: tiene una voz suave, un corazón dulce, conoce su materia de cabo a rabo y sus clases son muy intensas. ¿Y la mejor parte? ¡Nunca, jamás, me llama para responder preguntas cuando me quedo dormida en el pupitre! Bueno... aunque también podría ser que nadie se hubiera atrevido a dormirse en su clase antes.
Acerca de Aemeath
Ella es la mítica Flota Lananieve, ¿verdad? La reconocí en el Espacio de Vacío .
La antigua y querida estrella de la Academia. Incluso los profesores más duros aún hablan de ella después de todos estos años. Además, ¡aún mantiene la puntuación más alta en cada máquina de la Sala Recreativa Inmersión Mental! Honestamente, si quieres que tus compañeros de clase confíen en ti, todo lo que tienes que hacer es tratar de actuar como ella. Su encanto es verdaderamente embriagador.
Hablando de eso... debes estar realmente {Male=orgulloso;Female=orgullosa} de ella, ¿eh? Asegúrate de protegerla bien esta vez. No la pierdas nunca más.
La antigua y querida estrella de la Academia. Incluso los profesores más duros aún hablan de ella después de todos estos años. Además, ¡aún mantiene la puntuación más alta en cada máquina de la Sala Recreativa Inmersión Mental! Honestamente, si quieres que tus compañeros de clase confíen en ti, todo lo que tienes que hacer es tratar de actuar como ella. Su encanto es verdaderamente embriagador.
Hablando de eso... debes estar realmente {Male=orgulloso;Female=orgullosa} de ella, ¿eh? Asegúrate de protegerla bien esta vez. No la pierdas nunca más.
Deseos de cumpleaños
¿En serio? ¿Me elegiste para celebrar tu cumpleaños... a mí? Y encima ese pastel tiene bastante buena pinta. ¿Te importa si cojo un bocado?
Ja, ja, solo bromeaba. Este es tu gran día, ¿eh? ¡Feliz cumpleaños!
Deseo sinceramente que, mientras avanzas en tu viaje, tu corazón se mantenga lleno de felicidad, y que nada, sin importar cuán absurdo o doloroso sea, te derrote del todo.
Ja, ja, solo bromeaba. Este es tu gran día, ¿eh? ¡Feliz cumpleaños!
Deseo sinceramente que, mientras avanzas en tu viaje, tu corazón se mantenga lleno de felicidad, y que nada, sin importar cuán absurdo o doloroso sea, te derrote del todo.
Inactivo: I
Mejor empieza a correr. ¿Oh? Ya veo que has huido. Un punto para ti.
Inactivo: II
Uno, dos, tres, cuatro... ¿Un poco desacompasado, tal vez?
¡Ci-cinco! ¡No!
¡Ci-cinco! ¡No!
Inactivo: III
Ahora, un voluntario de entre el público...
¿Quieres que te baje? Bueno, como me lo pediste amablemente... Je, je.
¿Quieres que te baje? Bueno, como me lo pediste amablemente... Je, je.
Autopresentación
¿Te sorprende verme? Ja, ja, relájate. Te dije que nos volveríamos a encontrar.
Saludo
*Shhh*... que esto quede entre {Male=nosotros;Female=nosotras}, ¿vale?
Unirse al equipo: I
Bien, bien... ayudaré.
Unirse al equipo: II
¿Luchar a tu lado? Bueno, eso es nuevo.
Unirse al equipo: III
Nunca he sido buena luchando, ya sabes... ¿Puedo simplemente no hacer nada?
Ascensión: I
Siento que puedo controlar más Materia de Vacío ahora. *Mmm*... Volverse más fuerte siempre es algo bueno, ¿verdad?
Ascensión: II
¿Así que solo necesitas más poder? Ya veo, pero... ¿tomar prestado el mío? Es demasiado arriesgado.
Ascensión: III
Ten cuidado. Puedo sentirlo: Aleph-1... nunca se fue del todo.
Ascensión: IV
Conocías los riesgos, y aun así... llegaste hasta aquí. Eres simplemente... imposible. Siempre. Pero gracias a ti, ahora puedo estabilizar la Materia de Vacío. Es un poco vergonzoso decirlo, pero... creo que quiero usar este poder para proteger a la gente.
Ascensión: V
La existencia no tiene sentido. La vida no tiene sentido. Nosotros no tenemos sentido. Y no tiene sentido que pensemos sobre este mundo sin sentido. Eso es lo que dijo Aleph-1. Pero, por muy insignificante que sea, aún escucho mi propio latido. Aún puedo escuchar la risa que compartimos. Y ahora, creo que algunas cosas son reales. Tal vez haya sido así desde el principio: no es el vacío lo que temo, sino... estar sola.
Ataque básico: I
¡Cacho a cacho!
Ataque básico: II
¡Poco a poco!
Ataque básico: III
Piérdete.
Ataque básico: IV
¡Arde!
Ataque básico: V
¡Desintégrate!
Ataque básico: VI
Cállate.
Ataque básico: VII
Oh, por favor...
Ataque cargado: I
Por aquí.
Ataque cargado: II
¡Sorpresa, sorpresa!
Ataque cargado: III
¡No te escondas!
Ataque cargado: IV
¡Qué fastidio!
Ataque aéreo: I
¿Tenemos que luchar?
Ataque aéreo: II
¿Ya terminamos?
Ataque aéreo: III
*Bostezo*. Estoy reventada.
Ataque aéreo: IV
Una pelea sin sentido.
Ataque aéreo: V
Ya no voy a ser amable.
Ataque aéreo: VI
Solo ríndete.
Habilidad de resonancia: I
¡Ya basta!
Habilidad de resonancia: II
¡No te levantes!
Habilidad de resonancia: III
¿Quieres entrar?
Habilidad de resonancia: IV
¡Destierro!
Habilidad de resonancia: V
Devora.
Habilidad de resonancia: VI
¿Quieres un bocado?
Liberación de resonancia: I
No me... tengas lástima.
Liberación de resonancia: II
No me... mires.
Liberación de resonancia: III
No me... perdones.
Liberación de resonancia: IV
¡Cenizas a las cenizas!
Liberación de resonancia: V
¡No más resplandor!
Liberación de resonancia: VI
Oscuridad. Fin. Permanente.
Habilidad Intro: I
¿Es mi turno?
Habilidad Intro: II
Ja. ¿Cansado de correr?
Evasión I
Demasiado lento.
Evasión II
¡Demasiado cerca!
Evasión III
¡Qué decepción!
Contraataque: I
¡Silencio!
Contraataque: II
¡Te la devuelvo!
Contraataque: III
¿Algo más?
Contraataque: IV
¿Y bien?
Golpe: I
Me estás sacando de quicio.
Golpe: II
Espera. ¡Eso no es justo!
Herido: I
Necesito concentrarme...
Herido: II
Uf, mi cabeza...
Herido: III
Acabemos con esto de una vez.
Herido: IV
Yo... aún puedo...
Derrotado: I
Todo se desvanece en el olvido...
Derrotado: II
El vacío, y la oscuridad...
Derrotado: III
Alguien aún... me espera...
Invocación de Eco
Ahora, haz lo que te digo.
Transformación de Eco
Dame tu mano.
Enemigos acercan: I
Espera, ¿otra vez?
Enemigos acercan: II
No tientes a la suerte.
Planeo: I
Mi cuerpo se siente tan ligero.
Planeo: II
Supongo que está bien volar de vez en cuando.
Sensor
Ocultamos algo, ¿verdad?
Esprint: I
Me duelen los pies...
Esprint: II
Que sea rápido.
Cofre de suministros: I
Bueno, mejor que nada.
Cofre de suministros: II
Dinero extra para caprichos.
Cofre de suministros: III
¿Puedo cambiar esto por un postre?
Cofre de suministros: IV
Espero que valgan algo.
Cofre de suministros: V
¡Ahora son míos!
Cofre de suministros: VI
Asegúrate de que nadie lo vea.