Información
Lucilla
Lucilla VA
Chino: Inno
Japonés: Itoh Shizuka
Coreano: Min Ah
Inglés: Luci Fish
Informe de Examen Forte de Lucilla
Poder de Resonancia
Palacio de la Memoria
Informe de Evaluación de Resonancia
[Archivo de la Unión Intergaláctica : Registros del profesorado de la Academia Fuegostelar ]
[Informe de examen del Forte RA2399-G]
Nombre: Lucilla
Forte: El examen confirma que la Marca Tácita del sujeto se ubica en la parte exterior del gemelo derecho. Según registros de la Nueva Federación, parece que el sujeto despertó su Forte durante su infancia, en una fiesta de cumpleaños, tras recibir una cámara fotográfica como regalo. Además de la habilidad de regresión de memoria común en los Resonadores de tipo memoria, el sujeto posee una habilidad única para extraer y materializar recuerdos. Utilizando esta habilidad, el sujeto puede incluso «recrear» escenas y «eventos» previamente experimentados hasta cierto punto, dentro de un marco temporal limitado. Sin embargo, estas elaboraciones son altamente inestables, y los incidentes de Overclock reportados por el sujeto están relacionados con sus intentos de recrear recuerdos.
Según la Ley de Seguridad y Protección de Información de la Unión Intergaláctica, se da por concluida la investigación sobre el historial de Overclock de la rectora Lucilla.
Segunda revisión: Según informes de la Nueva Federación y pruebas presentadas por familiares consanguíneos de Lucilla, la rectora Lucilla nunca ha experimentado Overclock. Los registros relacionados con su historial de Overclock han sido eliminados.
Informe de Diagnóstico de Overclock
Análisis realizado: Prueba de estabilidad de fluctuación de la Curva de Rabelle
Resultado: La muestra de Curva de Rabelle exhibe una onda elíptica fluctuante y un Dominio del Tiempo estable. No se observaron fluctuaciones anómalas.
Evaluación: El sujeto no tiene historial ni presenta riesgo actual de Overclock, y no exhibe ningún síntoma de pérdida de memoria a largo o corto plazo, frecuentes en los Resonadores de tipo memoria.
De acuerdo con la Ley de Seguridad y Protección de Información de la Unión Intergaláctica, se da por concluido el análisis de la Prueba de Estabilidad de Fluctuación de la Curva de Rabelle de la rectora Lucilla.
Segunda revisión: Se confirma que la rectora Lucilla cumple con los requisitos de la Nueva Federación para la repatriación de asesores de élite y talentos especiales.
Objetos Apreciados y Favores de Lucilla

Cámara de fotos antigua
Una cámara de fotos que Lucilla usó como miembro de la Asociación de Pioneros. Aunque sus habilidades ya superan con creces el rendimiento que la cámara ofrece, aún disfruta de ver el mundo a través de su lente; especialmente en noches solitarias, cuando repasa silenciosamente instantes que pasó por alto.

Rollos de películas de la época dorada del cine
A Lucilla le encanta sumergirse en las vidas de los personajes en pantalla. Estos rollos de películas clásicas fueron lo único de lo que no pudo desprenderse cuando dejó la Nueva Federación.
Tras convertirse en rectora de la Academia, rara vez encontraba tiempo para ver películas. Eso cambió el día que se fijó en que uno de sus estudiantes aparecía en el cartel publicitario de una película.
Ahora, Lucilla atesora estos rollos con más fervor que nunca.

Kit de maquillaje «todo en uno»
¿Por qué dedicar tanto tiempo al día al maquillaje?
Hubo un tiempo en que la respuesta podría haber sido estar a la altura de las expectativas ajenas. Pero ahora, Lucilla simplemente lo hace para complacerse.
Tal y como les dice a sus alumnos: «No importa lo que piensen los demás. Sé la persona que quieres ser».
Historia de Lucilla
Carta no enviada desde casa
Una carta yace silenciosamente en la caja de archivos, con el sello de Kamerel, la madre de Lucilla.
Para un Resonador de tipo memoria, los diarios, notas u otras herramientas de registro son un peligro. Son como la madera flotante a la que se aferra un marinero que se ahoga en un naufragio. Al enfrentar las turbulentas olas de la fluctuación de memoria, hay que depender de ellos para no hundirse bajo las aguas del recuerdo, pero en el momento en que comienzas a depender inconscientemente de objetos externos para llenar los vacíos en tu memoria, también aceptas cierto riesgo. Por ejemplo, ¿qué sucedería si alguien alterase tu diario para reescribir la impresión que tienes de ti?
Por lo tanto, Lucilla, te lo prohíbo. Te prohíbo terminantemente registrar tus asuntos privados por cualquier medio que no sea tu propia mente. Te prohíbo considerarlo siquiera. Te prohíbo caer en semejante dependencia funesta. Como Resonadora de memoria, debes reclamar tu puesto como ama y señora de tu propio mar de recuerdos. Deseo para ti una vida sin madera flotante a la que aferrarte. Sin refugio, sin necesidad de mí o de cualquier otra persona.
Y sin embargo, cuando mi propio cuerpo comenzó a fallar, me encontré, sin darme cuenta, llevando un diario. Quizás los Resonadores de tipo memoria son, de alguna manera, herederos prematuros de la memoria misma. Los efectos secundarios que soportas son simplemente una etapa de la vida que toda alma envejecida debe experimentar inevitablemente.
Lucilla, para cuando te llegue esta carta, probablemente ya habré fallecido. Debes saber que no te escribo por sentimentalismo. Esto es una advertencia, un aviso, para que no te olvides de quién eres por algo trivial. He preparado algo para ti... registros de tu pasado, para ayudarte a reconstruir tu Palacio de la Memoria.
Por supuesto, usarlos o no es decisión tuya. Como lo ha sido cada elección anterior, depende de tu voluntad.
Para un Resonador de tipo memoria, los diarios, notas u otras herramientas de registro son un peligro. Son como la madera flotante a la que se aferra un marinero que se ahoga en un naufragio. Al enfrentar las turbulentas olas de la fluctuación de memoria, hay que depender de ellos para no hundirse bajo las aguas del recuerdo, pero en el momento en que comienzas a depender inconscientemente de objetos externos para llenar los vacíos en tu memoria, también aceptas cierto riesgo. Por ejemplo, ¿qué sucedería si alguien alterase tu diario para reescribir la impresión que tienes de ti?
Por lo tanto, Lucilla, te lo prohíbo. Te prohíbo terminantemente registrar tus asuntos privados por cualquier medio que no sea tu propia mente. Te prohíbo considerarlo siquiera. Te prohíbo caer en semejante dependencia funesta. Como Resonadora de memoria, debes reclamar tu puesto como ama y señora de tu propio mar de recuerdos. Deseo para ti una vida sin madera flotante a la que aferrarte. Sin refugio, sin necesidad de mí o de cualquier otra persona.
Y sin embargo, cuando mi propio cuerpo comenzó a fallar, me encontré, sin darme cuenta, llevando un diario. Quizás los Resonadores de tipo memoria son, de alguna manera, herederos prematuros de la memoria misma. Los efectos secundarios que soportas son simplemente una etapa de la vida que toda alma envejecida debe experimentar inevitablemente.
Lucilla, para cuando te llegue esta carta, probablemente ya habré fallecido. Debes saber que no te escribo por sentimentalismo. Esto es una advertencia, un aviso, para que no te olvides de quién eres por algo trivial. He preparado algo para ti... registros de tu pasado, para ayudarte a reconstruir tu Palacio de la Memoria.
Por supuesto, usarlos o no es decisión tuya. Como lo ha sido cada elección anterior, depende de tu voluntad.
Cinta maestra de vigilancia
Una grabación de vigilancia, cuidadosamente guardada en una funda protectora de excelente calidad. Pero las marcas correspondientes a su tiempo de registro han sido eliminadas, y los rostros de todos los que aparecen en ella han sido borrados. Una forma extraña, casi retorcida, de preservarla. Lleva una nota:
El Forte que despertaste trastocó todos los planes que tenía para ti. Ya deberías entender el desafío que supone proteger a un Resonador «dotado» en la Nueva Federación. No me basta que sobrevivas. Deberás ganarte el derecho a vivir.
—Esta es la Señora Kamerel. Solo dile lo que me acabas de decir y luego puedes irte, Andy.
—Sí, señor. Bueno, pues recibimos el informe de la niña que despertó su Forte...
—Empieza por cómo la encontraste.
—¡Ah, por supuesto! Mis disculpas... Usando el sistema de rastreo de ubicación de la cámara, pudimos seguirla hasta un parque, a unos cinco kilómetros de la ubicación indicada.
—Me estás diciendo que una niña corrió cinco kilómetros hacia el bosque. Descalza. En medio de la noche.
—Yo...
—Tómate tu tiempo, Andy. Respóndele con sinceridad.
—Sí. Cuando la encontramos, había una bicicleta. Estoy seguro de que vi una. Pero luego no estaba. En su lugar había... una fotografía.
—Es esa fotografía de aquí, Señora Kamerel.
—¿Estás seguro de lo que viste? ¿Viste la bicicleta convertirse en una fotografía?
—Eh, yo...
—Ve a descansar, Andy. Llevas despierto toda la noche. Puedes irte a casa.
—Sí, señor. Gracias, señora. Con permiso.
*Sonido de puerta abriéndose y cerrándose*
—Esta fotografía fue tomada el día que aprendió a ir en bicicleta.
—La habilidad de Luci es rara incluso entre los Resonadores de tipo memoria. Intenta recordar. ¿Cuándo despertó su Forte...?
—No tengo ni idea.
—Sus dones atraerán demasiada atención. Ni siquiera podemos usar nuestros contactos dentro del gobierno para protegerla.
—Tiene que irse.
—¿Irse? Kamerel, ¿dónde quieres enviarla?
—Eso lo decidirá ella.
El Forte que despertaste trastocó todos los planes que tenía para ti. Ya deberías entender el desafío que supone proteger a un Resonador «dotado» en la Nueva Federación. No me basta que sobrevivas. Deberás ganarte el derecho a vivir.
—Esta es la Señora Kamerel. Solo dile lo que me acabas de decir y luego puedes irte, Andy.
—Sí, señor. Bueno, pues recibimos el informe de la niña que despertó su Forte...
—Empieza por cómo la encontraste.
—¡Ah, por supuesto! Mis disculpas... Usando el sistema de rastreo de ubicación de la cámara, pudimos seguirla hasta un parque, a unos cinco kilómetros de la ubicación indicada.
—Me estás diciendo que una niña corrió cinco kilómetros hacia el bosque. Descalza. En medio de la noche.
—Yo...
—Tómate tu tiempo, Andy. Respóndele con sinceridad.
—Sí. Cuando la encontramos, había una bicicleta. Estoy seguro de que vi una. Pero luego no estaba. En su lugar había... una fotografía.
—Es esa fotografía de aquí, Señora Kamerel.
—¿Estás seguro de lo que viste? ¿Viste la bicicleta convertirse en una fotografía?
—Eh, yo...
—Ve a descansar, Andy. Llevas despierto toda la noche. Puedes irte a casa.
—Sí, señor. Gracias, señora. Con permiso.
*Sonido de puerta abriéndose y cerrándose*
—Esta fotografía fue tomada el día que aprendió a ir en bicicleta.
—La habilidad de Luci es rara incluso entre los Resonadores de tipo memoria. Intenta recordar. ¿Cuándo despertó su Forte...?
—No tengo ni idea.
—Sus dones atraerán demasiada atención. Ni siquiera podemos usar nuestros contactos dentro del gobierno para protegerla.
—Tiene que irse.
—¿Irse? Kamerel, ¿dónde quieres enviarla?
—Eso lo decidirá ella.
Una carta de la escuela
Dos cartas, una de una escuela en la Nueva Federación, la otra con el sello de Kamerel. Su escritura está tan marcada que casi atraviesa el sobre. Hay una pequeña nota dentro: «No olvides que el mundo está lleno de maestros incompetentes».
[Carta recibida]
Estimada Señora Kamerel:
Ruego disculpe mi presuntuosa carta. Según las normas de la escuela, le escribo para informarle sobre la conducta de la Señorita Lucilla durante los últimos meses. En general, la situación es bastante preocupante.
Mientras que su rendimiento académico es impecable, hemos recibido informes de varios alumnos que comentan un comportamiento en la escuela algo... inexplicable. La mayor parte del tiempo, parece muy retraída, pero en ocasiones de repente se vuelve excesivamente íntima con ciertos compañeros, hablando de ellos como si hubieran sido amigos cercanos durante años. Cuando sus compañeros de clase tratan de sacarla de su error, se deprime y se angustia completamente.
Señora Kamerel, como discutimos durante la inscripción de la Señorita Lucilla, aunque la escuela no discrimina a estudiantes Resonadores, todo depende de la estabilidad de su Forte. Su condición actual, lamento decir, deja mucho que desear.
[Carta de respuesta]
Estimada rectora Sofia:
Su carta es ciertamente presuntuosa.
Lamento saber que su institución carece de la capacidad para proporcionar a Lucilla una educación suficiente y comprensiva, así como la conciencia básica para guiar a los estudiantes en la interacción social normal. Según mi entendimiento, una institución educativa que carece incluso de la habilidad fundamental para educar podría ser lo que es verdaderamente «inexplicable».
Además, me sorprende que su institución confunda los torpes intentos de una niña por hacer amigos con inestabilidad en su Forte. Transmitiré esta descripción inapropiada al inspector escolar también.
Parece que su institución no es apta para Lucilla. Por favor, haga que preparen sus pertenencias. La recogeré mañana.
[Carta recibida]
Estimada Señora Kamerel:
Ruego disculpe mi presuntuosa carta. Según las normas de la escuela, le escribo para informarle sobre la conducta de la Señorita Lucilla durante los últimos meses. En general, la situación es bastante preocupante.
Mientras que su rendimiento académico es impecable, hemos recibido informes de varios alumnos que comentan un comportamiento en la escuela algo... inexplicable. La mayor parte del tiempo, parece muy retraída, pero en ocasiones de repente se vuelve excesivamente íntima con ciertos compañeros, hablando de ellos como si hubieran sido amigos cercanos durante años. Cuando sus compañeros de clase tratan de sacarla de su error, se deprime y se angustia completamente.
Señora Kamerel, como discutimos durante la inscripción de la Señorita Lucilla, aunque la escuela no discrimina a estudiantes Resonadores, todo depende de la estabilidad de su Forte. Su condición actual, lamento decir, deja mucho que desear.
[Carta de respuesta]
Estimada rectora Sofia:
Su carta es ciertamente presuntuosa.
Lamento saber que su institución carece de la capacidad para proporcionar a Lucilla una educación suficiente y comprensiva, así como la conciencia básica para guiar a los estudiantes en la interacción social normal. Según mi entendimiento, una institución educativa que carece incluso de la habilidad fundamental para educar podría ser lo que es verdaderamente «inexplicable».
Además, me sorprende que su institución confunda los torpes intentos de una niña por hacer amigos con inestabilidad en su Forte. Transmitiré esta descripción inapropiada al inspector escolar también.
Parece que su institución no es apta para Lucilla. Por favor, haga que preparen sus pertenencias. La recogeré mañana.
Notas de exploración
Un trozo de papel cuidadosamente arrancado de un cuaderno. Lleva el emblema de la Unión Intergaláctica. En el reverso hay un mensaje corto escrito a mano.
Tenía mucha curiosidad sobre qué azar del destino determinó que sanases, hasta que encontré a aquel hombre roya y le hice unas sencillas preguntas. Si tu antigua enfermedad alguna vez regresa, sus comentarios aparentemente sin sentido podrían ayudar a despertar tu memoria.
Agoté casi todos los medios de transporte disponibles para llegar a la lejana estación de observación roya mencionada en el informe.
También confirmé una vez más que quien la salvó no era más que un andrajoso en el ocaso de su vida. Sin conspiraciones, intrigas ni planes. La rescató por pura casualidad.
Ese roya también me mostró los objetos que Lucilla había «leído» con su habilidad. Simples baratijas, nada más. No puedo comprender qué magia poseían estos objetos que permitieron a Lucilla escapar de la histeria provocada por su habilidad. Naturalmente, no creería que este viejo entendiera a los Resonadores de tipo memoria mejor que los más capacitados doctores de la Nueva Federación.
Un viaje realmente inútil. Mi interés por este lugar se agotó al momento.
—Señora, una simple verdad esta es. Si solo ve a través de la lente de una cámara, si solo observa a través de las fotografías, jamás comprenderá el frío del Páramo Helado, ni su inmensidad.
—No me trate de manera condescendiente.
—No lo hago. Fue la rectora Lucilla quien me lo dijo. Después de tocar esos pequeños objetos insignificantes, finalmente lo entendió.
—¿Qué entendió?
—Que una fotografía la vida no es. Carne, es la vida. Sangre, es la vida. La vida no debe sobrevivirse, sino vivirse.
—Lucilla siempre ha elegido su propia forma de vivir...
—Yo también tengo un hijo. Por eso entiendo por qué no lo ve. Así como yo el Páramo Helado observo, la rectora Lucilla personas contempla. Dígame, ¿siempre tener misma opinión de ella?— me preguntó el roya.
Una pregunta arrogante. Una que pretendía que me entendía. No respondí.
Tenía mucha curiosidad sobre qué azar del destino determinó que sanases, hasta que encontré a aquel hombre roya y le hice unas sencillas preguntas. Si tu antigua enfermedad alguna vez regresa, sus comentarios aparentemente sin sentido podrían ayudar a despertar tu memoria.
Agoté casi todos los medios de transporte disponibles para llegar a la lejana estación de observación roya mencionada en el informe.
También confirmé una vez más que quien la salvó no era más que un andrajoso en el ocaso de su vida. Sin conspiraciones, intrigas ni planes. La rescató por pura casualidad.
Ese roya también me mostró los objetos que Lucilla había «leído» con su habilidad. Simples baratijas, nada más. No puedo comprender qué magia poseían estos objetos que permitieron a Lucilla escapar de la histeria provocada por su habilidad. Naturalmente, no creería que este viejo entendiera a los Resonadores de tipo memoria mejor que los más capacitados doctores de la Nueva Federación.
Un viaje realmente inútil. Mi interés por este lugar se agotó al momento.
—Señora, una simple verdad esta es. Si solo ve a través de la lente de una cámara, si solo observa a través de las fotografías, jamás comprenderá el frío del Páramo Helado, ni su inmensidad.
—No me trate de manera condescendiente.
—No lo hago. Fue la rectora Lucilla quien me lo dijo. Después de tocar esos pequeños objetos insignificantes, finalmente lo entendió.
—¿Qué entendió?
—Que una fotografía la vida no es. Carne, es la vida. Sangre, es la vida. La vida no debe sobrevivirse, sino vivirse.
—Lucilla siempre ha elegido su propia forma de vivir...
—Yo también tengo un hijo. Por eso entiendo por qué no lo ve. Así como yo el Páramo Helado observo, la rectora Lucilla personas contempla. Dígame, ¿siempre tener misma opinión de ella?— me preguntó el roya.
Una pregunta arrogante. Una que pretendía que me entendía. No respondí.
En la oscuridad más absoluta
Dentro de una caja fuerte pesada hay un rollo de película sin título ni sinopsis. Su material revela su antigüedad. Parece que solo se puede reproducir con un dispositivo que posee Lucilla.
Al reproducirse, la pantalla permanece completamente negra, solo se escucha audio.
—¡Está tan oscuro!
—Tienes que quitar la tapa del objetivo antes de poder ver algo.
—Oh. Entonces la dejaré puesta por ahora.
—¿Por qué?
—Porque no estoy lista. ¡Quiero que mi primera foto sea de ti, bien linda!
—No necesito fotos para recordar cómo soy. Te tengo a ti.
—¡Vale!
—Pide un deseo, Lucilla.
...
...
—Deseo... poder recordar estos momentos siempre.
Al reproducirse, la pantalla permanece completamente negra, solo se escucha audio.
—¡Está tan oscuro!
—Tienes que quitar la tapa del objetivo antes de poder ver algo.
—Oh. Entonces la dejaré puesta por ahora.
—¿Por qué?
—Porque no estoy lista. ¡Quiero que mi primera foto sea de ti, bien linda!
—No necesito fotos para recordar cómo soy. Te tengo a ti.
—¡Vale!
—Pide un deseo, Lucilla.
...
...
—Deseo... poder recordar estos momentos siempre.
Líneas de Voz de Lucilla
Pensamientos: I
A veces, se me hace un poco extraño que me llames «profesora». Desde que te inscribiste, más bien parece que he sido yo quien ha recibido instrucción. Sea como fuere, me alegra tenerte cerca, {PlayerName}. ¿O debería decir «{Male=profesor;Female=profesora} {PlayerName}»?
Pensamientos: II
Verte me recuerda a mis días en la Asociación de Pioneros. Oh, esa expectación de poner pie en tierras extrañas. A veces te topabas con auténticas maravillas, pero lo más frecuente eran desafíos brutales, desventuras absurdas. {Male=Tumbado;Female=Tumbada} boca arriba en el campamento, mirando las estrellas, demasiado {Male=cansado;Female=cansada} como para moverte... ¿Qué crees que te pasaría por la mente? ¿En quién pensarías?
Pensamientos: III
Cuando me uní por primera vez a la Asociación de Pioneros, fue por pura rebeldía. Una forma de fastidiar los planes de mi madre, un pequeño «autosabotaje» para molestarla. «Mira», quería decir, «tu protegida, a quien tanto te esforzaste en cuidar, se unió a una organización sin reputación política». Ahora, echando la vista atrás, me parece tan arrogante. Me crió demasiado bien. Me hizo igualita a ella...
Pensamientos: IV
Llegar a la Academia Fuegostelar fue una casualidad. Primero fui enviada a Lahai-Roi para una larga expedición. Luego una cosa llevó a la otra, y fui reasignada a la Unión Intergaláctica, acabando aquí, en la Academia. Al principio, querían que usara mi Forte para rastrear recuerdos antiguos enterrados en materiales del Exotitán. Pero, ¿cómo podría una vida insignificante, como la mía, resonar con un ente proveniente de una civilización extraterrestre?
Pensamientos: V
Dejé aquel frío hogar. Dejé la Nueva Federación. También dejé la Asociación de Pioneros. Huía por huir. Aborrecía tanto mis orígenes que intenté borrar mis recuerdos. Pero no puedes borrar quién eres... Pensé que la Academia sería una parada más, pero las vistas del lugar me cautivaron. Y ahora, al echar un vistazo atrás, es lo único que veo.
Pasatiempo de Lucilla
Tardes ocupadas el primer día del semestre. Organizar orientaciones, escuchar informes y dar discursos en ceremonias. Luego, directa a mi despacho, a dormirme boca abajo en el frío escritorio y escuchar a los diablillos charlando y riéndose fuera. Esos son mis momentos favoritos.
Preocupaciones de Lucilla
Te lo juro, las nuevas bromas y memes del campus evolucionan tan rápido que es imposible mantenerse al día...
Comida favorita
Galletas requemadas, fideos instantáneos pastosos, postres donde alguien confundió azúcar con sal... Si los hicieron para mí, me encantan.
Comida que detesta
Me gusta pensar que soy bastante tolerante con cómo cada departamento gestiona sus cosas. Pero, ¿cómo decirlo...? A veces pienso que la comida enlatada de la cafetería deja bastante que desear.
Ideales
Mi sueño ahora no es otro que ver los sueños de todos mis alumnos hacerse realidad.
Chat: I
Esa cámara, o más bien esa pistola, siempre ha existido en mis recuerdos. Está conmigo desde que desperté mi Forte. ¿Fue un regalo? ¿O es un «obsequio» proveniente de mis propios recuerdos? Lo cierto es que ya no lo recuerdo.
Chat: II
Tengo que admitir que ser editora en jefe, investigadora y rectora a la vez probablemente significa que no logré zafarme del futuro que ella deseaba para mí. Lo cual es otra razón para ser el tipo de rectora que los estudiantes adoran y que los peces gordos no soportan. Quizás esta sea mi «fase rebelde».
Acerca de Hiyuki
Hiyuki, tú y yo. Si me permites, me gustaría suponer que estamos «{Male=cortados;Female=cortadas} por el mismo patrón». {Male=Los;Female=Las} tres hemos tenido nuestros propios motivos para empezar el camino en el que estamos ahora. La diferencia es que yo viajo para quedarme, mientras que Hiyuki y tú... (Se ríe).
Acerca de Aemeath
Tras esa sonrisa encantadora hay puro acero. Me inspira el mero hecho de escuchar su voz. ¡Je! ¿Ves? ¡Eres mejor {Male=profesor;Female=profesora} que yo!
Acerca de Luuk Herssen
Hay mucho que no sabemos sobre él como doctor, pero como colega, se ha mostrado más que capaz. Y confío en eso.
Acerca de Sigrika
Es simplemente adorable, ¿no crees? Pura, sincera, se esfuerza tanto al cargar el peso del mundo sobre esos pequeños hombros... Me parte el corazón. Pero dada mi posición, lo más probable es que incluso darle una palmadita suave en la mejilla solo la pondría más nerviosa.
Acerca de Denia
Lo ha ocultado prácticamente a la perfección durante tanto tiempo... Eso me hace sentir culpabilidad, y me duele por ella.
Felicitación de cumpleaños
Feliz cumpleaños, {PlayerName}.
Como profesora tuya, deseo que hayas aprendido algo de cada desafío que hemos afrontado {Male=juntos;Female=juntas}. Experiencia, fuerza... Para hacer realidad un sueño como el tuyo, nunca estarás suficientemente {Male=preparado;Female=preparada}.
Pero como amiga tuya, deseo que te permitas vivir con algo más de libertad. ¡Al menos hoy, por tu cumpleaños, date una tregua con las sombras del pasado y mira hacia el futuro!
Como profesora tuya, deseo que hayas aprendido algo de cada desafío que hemos afrontado {Male=juntos;Female=juntas}. Experiencia, fuerza... Para hacer realidad un sueño como el tuyo, nunca estarás suficientemente {Male=preparado;Female=preparada}.
Pero como amiga tuya, deseo que te permitas vivir con algo más de libertad. ¡Al menos hoy, por tu cumpleaños, date una tregua con las sombras del pasado y mira hacia el futuro!
Inactivo: I
Creo que es esta, ¿verdad? Qué bonito...
Inactivo: II
Sí, estoy aquí. Por supuesto. Procede según lo planeado. Adiós.
Inactivo: III
¿Mmm?
Presentación
Lucilla, rectora de la Academia Fuegostelar. ¿Cómo me sorprenderás hoy?
Saludo
La vida es un carrete de recuerdos. ¿Y los recuerdos? La vida, reeditada.
Unirse al equipo: I
¿El trabajo de campo? Me encanta.
Unirse al equipo: II
Estudiantes, toca lección práctica.
Unirse al equipo: III
Dime que no me harás sudar mucho.
Ascensión: I
¿Así que esta vez me toca el papel de alumna?
Ascensión: II
¡Nunca se es demasiado mayor para aprender!
Ascensión: III
Lento pero seguro. No abarquemos más de lo que podemos.
Ascensión: IV
Puede que no recuerdes poder, pero siempre puedes extraer poder de los recuerdos.
Ascensión: V
Cada desafío que hemos afrontado, cada obstáculo superado y cada recuerdo compartido... todo eso es parte de mi fuerza.
Ataque básico: I
¡Mira a cámara!
Ataque básico: II
¡Sonríe!
Ataque básico: III
¡Di «chis»!
Ataque básico: IV
Mm-mmm.
Ataque básico: V
No está mal.
Ataque básico: VI
¡Qué fotogénico!
Habilidad de resonancia: I
Vamos, prepárate para la foto.
Habilidad de resonancia: II
No te muevas.
Habilidad de resonancia: III
¿Eh?
Habilidad de resonancia: IV
¡Oh, cielos!
Habilidad de resonancia: V
¡Iluminación perfecta!
Liberación de resonancia: I
Ilusiones del pasado... ¡Adelante!
Liberación de resonancia: II
Enemigos mediocres... ¡Fuera!
Liberación de resonancia: III
Recuerdos dispersos... ¡Definíos!
Liberación de resonancia: IV
Protejo...
Liberación de resonancia: V
Lo anoto...
Liberación de resonancia: VI
Fui testigo...
Liberación de resonancia: VII
¡Todo lo que tengo!
Liberación de resonancia: VIII
¡Hasta el límite!
Liberación de resonancia: IX
¡Cada instante!
Habilidad Intro
¡Siéntate!
Golpe
Qué revoltoso.
Herido: I
Eso no ha estado nada bien.
Herido: II
¡Tu profesora está muy enfadada!
Herido: III
Un tanto... inapropiado...
Derrota: I
Los recuerdos... se desvanecen...
Derrota: II
La última lección...
Derrota: III
No recuerdo... nada...
Invocación de Eco
¡Recuerdos, definíos!
Transformación de Eco
¡Recuerdos, transformaos!
Entrar en batalla
Ya comienza la lección.
Planeo
Oh, este aparato ha mejorado.
Sensor
Vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí?
Esprint
Subamos el ritmo, ¿de acuerdo?
Cofre de suministros: I
¡Oh, premios sorpresa!
Cofre de suministros: II
¿Una foto para el álbum?
Cofre de suministros: III
Nada motiva más que una pequeña recompensa.