Diario de una prisionera
Historia
Una misteriosa melodía publicada por un compositor anónimo en la red proxy, inspirada en las alucinaciones de alguien que se perdió en una Cavidad. La melodía se detiene de repente a la mitad. Se volvió muy popular por recrear a la perfección la desesperación y desorientación que se sienten durante una inmersión en una Cavidad. Se dice que una vez un investigador, tras perderse, rechazó el rescate y dejó que la melodía lo guiara mientras vagaba por la Cavidad. Los dolores provocados por la corrupción casi lo dejaron ciego, pero la melodía siguió resonando en sus oídos hasta que, milagrosamente, encontró la salida. Posteriormente, ese investigador que regresó del abismo se convirtió en un compositor famoso y completó la segunda mitad de la melodía.
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