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Información

Aemeath

Aemeath VA

Chino: Wang Yaxin
Japonés: Sato Satomi
Coreano: Kim Ha Ru
Inglés: Cara Theobold

Informe de Examen Forte de Aemeath

Poder de Resonancia

Lanzaestelar guía

Informe de Evaluación de Resonancia

[Archivo recuperado de la Unión Intergaláctica: Registros del profesorado de la Academia Fuegostelar] [Informe de evaluación de habilidad de resonancia RA2362-G] Nombre de la estudiante: Aemeath Calificación de Sincronista: Confirmada Resumen del perfil del Forte: La Curva de Rabelle del sujeto exhibe una tendencia ascendente constante, convergiendo en un estado oscilatorio estable. Basándose en los parámetros actuales, el sujeto se clasifica como Resonadora natural. La marca tácita detectada se encuentra en la región torácica. Según los registros personales enviados antes de la inscripción y la autoevaluación del sujeto, el individuo ▇▇▂▇▋▌▏▉█ Bueno. Es una pena que este informe ya no tenga mucho valor. A fin de cuentas, es de cuando aún estaba viva. Así que permíteme complementarlo en persona. Actualmente soy Sincronista del Exotitán. En comparación con antes, mi Marca Tácita ha cambiado bastante. Su estado es... no especialmente estable. En cuanto a mis habilidades, puedo manifestar un Armamento Exotitán y sincronizarme directamente con él. Ya sé que suena raro, pero sí, me transformo. Para asegurar mi eficiencia de combate, también he diseñado un marco lógico autooperativo para la unidad. Los resultados de simulación actuales son prometedores. La sincronización se siente fluida, y permite una utilización más efectiva del rango de cobertura del láser. Además, soy capaz de entrar en sistemas de datos como un fantasma digital. Aunque esto quizás no sea por mi Forte. Es más probable que sea consecuencia de un estado especial inducido durante la sincronización ▇▉▇▇▂▇ —Qué raro... ¿por qué está corrupto el archivo de esta estudiante? Está lleno de errores datos. —¿La Sincronista desaparecida? Ya veo... Informa a la directora Lucilla.

Informe de Diagnóstico de Overclock

La forma de onda de Rabelle del sujeto exhibe un patrón de oscilación elíptica. La representación del dominio temporal permanece estable, sin indicación de fluctuaciones anómalas. Las lecturas generales están dentro de los parámetros operativos normales. Conclusión diagnóstica: - La Criticidad resonante permanece dentro de los límites aceptables. La estabilidad es alta. Sin riesgo inmediato de Overclock. - No se observa historial previo de overclock. La Curva de Rabelle permanece estable. - No se requiere intervención psicológica en este momento. —Aemeath lleva estable todo este curso académico. Aun así, deberíamos vigilar más frecuentemente su estado mental. Si hay algún cambio, debería iniciarse terapia psicológica al instante. —Pero... si se le ve siempre tan alegre. —Justo por eso observamos, sin interferir. Si esta es la vida que ha elegido, la respetamos. Solo hacemos nuestra parte como educadores.

Objetos Apreciados y Favores de Aemeath

Cartucho de juego
Cartucho de juego
«Fantasía Espacial: Katya VI» es todo un clásico entre los jugadores de Solaris. Es un juego de rol famoso por su experiencia inmersiva y su sistema de combate altamente refinado, que invita a los jugadores a adentrarse en el viaje de una heroína solitaria que puede reclutar a un amplio surtido de compañeros para enfrentarse al mal que se aproxima al universo. Más allá de su narrativa épica y sus emocionantes batallas, el favorito de Aemeath es un minijuego secreto que solía volver a jugar, tras completar la historia principal, junto con su familia en su cabaña. —¡Juas! ¡No hay quien me saque del primer puesto de Bloques de Lahai-Roi!
Figurita del Exotitán
Figurita del Exotitán
Cuando las manos que cubrían los ojos de Aemeath se levantaron, vio una cajita que la esperaba frente a ella. Sus cuatro amigas la rodeaban, sonriendo llenas de ilusión, y la animaban a abrirla ya. Dentro había una figurita en miniatura del Exotitán. Las jóvenes Sincronistas se reunieron a su alrededor, charlando emocionadas como pajaritos mientras le deseaban un feliz cumpleaños, esperando ese día en que realmente pilotara el Exotitán, deseando llegar juntas al verdadero cielo estrellado. Los labios de Aemeath se movieron, como si estuviera a punto de decir algo, pero al final se guardó su deseo. Después de deleitarse con su regalo, se levantó y abrazó a sus amigas con una enorme sonrisa.
Avioncito de papel
Avioncito de papel
Aemeath se sentó en la azotea del edificio de la academia, disfrutando silenciosamente de la brisa. Había doblado miles de avioncitos de papel a lo largo de los años, pero siempre recordaba el primero que hizo en la cabaña. La luz de la tarde se filtraba por la ventana, manteniendo la nieve y el viento fuera. Dentro, la chimenea crepitaba suavemente, y una olla de guiso se cocía a fuego lento en el fogón, llenando la estancia de una fragancia cálida y dulce. Su familia estaba sentada a su lado, con sus dedos ágiles doblando un avioncito de papel destinado a volar más lejos y más alto que ninguno. Aemeath levantó su rostro justo a tiempo para {Male=verlo;Female=verla} sonreír y tenderle el avión terminado. La escena se desvaneció con la neblina del recuerdo. La vista de la academia regresó ante sus ojos. Con una sonrisa tenue, Aemeath lanzó el avioncito de papel recién doblado al viento.

Historia de Aemeath

En el páramo helado
Un copo de nieve aterrizó en la nariz de Aemeath y su frío le cosquilleó ligeramente. Miró el lago un momento, pero decidió no salpicar.

Recordó otro día en el páramo helado, cuando sacó enormes Algas Colazorro del agua y las blandió como espadas. Las Focas Lananieve eran sus oponentes, y ella, la gran heroína. Esas bondadosas y lentas criaturas nunca tuvieron una oportunidad: siempre las ganaba. Pero esa vez se pasó de intensa, y trozos de alga acabaron esparcidos por toda la cabaña. ¡Menudo desastre! Cuando {Male=él;Female=ella} llegó a casa y lo vio todo, se quedó sin palabras durante un largo rato.

Naturalmente, Aemeath recibió una seria reprimenda. Pero la culpabilidad por haber sido demasiado {Male=severo;Female=severa} con ella apareció en seguida, y como compensación, le compró un montón de cartuchos de juegos como disculpa. Funcionó al instante. Aemeath se perdió en los videojuegos y se olvidó completamente de sus batallas con las focas.

Entre todo lo que jugó, su favorito era la serie «Fantasía Espacial: Katya». Viajar por el espacio para salvar el universo como una heroína tranquila, guapa y algo melancólica era genial. Nadie podría resistirse a eso.

Un día, Aemeath empujó la puerta y {Male=lo;Female=la} encontró en el sofá, leyendo. Feliz, se apretujó a su lado y levantó el mando. «Juega conmigo», venía a decir claramente. No hacía falta más explicación. {Male=Él;Female=Ella} sonrió, le tocó la nariz ligeramente, y aceptó.

El invierno se arrastraba fuera, pero la chimenea ardía constante, llenando la habitación con calidez y paz silenciosa. Después de jugar un rato, Aemeath le dijo:
—Lo dejo por hoy. ¿Sabes qué? ¡Encontré una habitación oculta en el lado derecho del mapa! La contraseña es 9072 y dentro puedes jugar a Bloques de Lahai-Roi. ¡Es muy divertido!
—Suena genial— le dijo {Male=él;Female=ella}. —Pero, ¿no tenías tanta prisa por terminar la misión y salvar el mundo ayer?
Aemeath negó con la cabeza y se rio.

—Ayer sí, pero hoy no. Es que si termino la misión, el juego se acaba... y me apetece jugar contigo un poco más. Incluso salvar el mundo necesita un descanso, ¿verdad? ¡Tienes que descansar bien!
Una mano cálida descansó en su cabeza, revolviendo suavemente su cabello. Tras una breve pausa, {Male=él;Female=ella} le dijo tranquilamente:
—Tienes razón, Aemeath. Lo intentaré.
—Entonces... ¿empezamos ahora?
—De acuerdo. Empezamos ahora—. {Male=Él;Female=Ella} sonrió. —La verdad es que estar aquí contigo ya es todo un descanso. Bloques de Lahai-Roi. Tú empiezas.
Las jóvenes
La tarde que se publicaron las calificaciones de Ingeniería Inversa de Materia de Vacío, la hora del comer para Aemeath y sus amigas fue inusualmente triste.

El cabello rojo vívido de Alara parecía haber perdido su brillo, mientras se quejaba.
—Uf... ¡ni siquiera la comida de la cafetería sabe bien ya!
A su lado, Nova, que masticaba con rapidez, comiendo de un tazón de algún plato no identificable, dijo con calma:
—Vale, chica, sí, las calificaciones duelen. Pero seamos sinceras: la comida de la cafetería nunca fue tan buena.
A Lynn se le veía chafada por las notas, y Celeste la consolaba dulcemente. Aemeath, por su parte, lucía una expresión distante y distraída mientras sorbía su gelatina sabrosa de sabor personalizado, charlando ociosamente con su compañera Sincronista. De repente, Alara se dirigió a ella.
—¡Aemeath! ¿Cómo es que no estás preocupada?
Aemeath parpadeó.
—¿Preocupada por qué? Oh, ¿por las notas, quieres decir?— Hizo una pausa, pero lo dejó pasar. —Pero si hemos suspendido todos. La profesora Sakya ha sido demasiado estricto, no es que lo hayamos hecho todos fatal. Relájate.
Al momento, sacó un pañuelo y se lo tendió a Celeste.
—Toma, anda, no llores más.
Celeste tomó el pañuelo, intercambió una mirada con las otras, y comentó casi susurrando:
—No parece preocuparte tu futuro como Sincronista.
¿Qué haría Aemeath en momentos como este? Una broma, es de suponer; cambiaría de tema, se reiría... Pero era el cumpleaños de {Male=él;Female=ella}, y sus pensamientos persistían en su mente. Esa vez, se olvidó de ocultar sus sentimientos a sus amigas.
—Ser Sincronista... es solo una opción— dijo. —Un día, alguien me dijo que esperaba que viviera una vida feliz y relajada. Creo que eso vale más en comparación. Mis sueños no son tan impresionantes como los suyos, pero es normal que una holgazana como yo se lo tome con calma, ¿no?
—¿En serio?— preguntaron sus amigas, observándola de cerca. Aemeath sonrió.
—En serio.

Pero esa no era la verdad. Su verdadero sueño era demasiado complicado, demasiado orgulloso, demasiado absurdo para contarlo en voz alta con palabras calmadas y medidas. Crecía más grande cada día, echando raíces profundas en su corazón. Sin embargo, se negaba a reconocerlo, porque ya había aceptado esa promesa. Si día tras día la sencilla felicidad era suficiente, entonces sería así de feliz para siempre. Mantendría su palabra, a menos que...

Sus pensamientos fueron abruptamente interrumpidos cuando Alara le pellizcó fuertemente la mejilla.
—¡Ouch! ¿Pero por qué me haces eso?— protestó Aemeath, con las palabras amortiguadas.
—Mentirosilla— gruñó su amiga. —Bueno da igual... ¿biblioteca esta tarde? ¿Revisión en grupo?
Aemeath asintió.
—¡Por supuesto!

Riendo y empujándose con sus amigas, Aemeath fue hacia el ascensor a un ritmo pausado. Aún eran jóvenes, sin prisa por encontrar respuestas todavía. En esta academia desbordante de prodigios, el futuro se extendía ante ellas, lleno de posibilidades infinitas.
Solo los invisibles lo verán
Aemeath se acercó al espejo, pero su reflejo no apareció. Claro. Todo el mundo había cortado su conexión con ella después de su muerte.

Las Sincronistas habían debatido una vez sobre la naturaleza de la humanidad. Alara dijo que era amor, Nova creía que era memoria, Celeste insistía en el yo, Lynn eligió fe... «No», pensó Aemeath. «La esencia de la humanidad es frecuencia». Dado su estado actual, era la única forma de darle sentido.

¿Era debido a su resonancia con el Exotitán que su propia naturaleza había sido alterada? Su cuerpo había sido desgarrado en la cabina de simulación. Debería estar muerta, pero de algún modo, aún existía. Ya no se molestaba en reflexionar sobre la esencia de la existencia, aunque como fantasma digital, tenía todo el tiempo del mundo para contemplar cualquier cosa.

Sin embargo, Aemeath ahora entendía algo mucho más importante.

Cuando entró en el Motor Reactor del Exotitán colgando en el alto cielo, vio el mensaje oculto en su interior.

«Así que así era», confirmó. Nadie había podido leer un mensaje colocado en un lugar tan inaccesible desde el principio. Solo ahora, como una Sincronista resonando con el Exotitán, podía verlo. Toda el área subterránea dependía de este «sol» para sobrevivir, así que por supuesto, la gente de Lahai-Roi nunca habría tenido la oportunidad de saberlo.

¿Debería sentirse feliz? El contenido del mensaje le daba la oportunidad de realizar su propia visión, pero de una manera que nunca había imaginado. Sin embargo, esto era algo que solo ella podía lograr.

«Si puedo ayudar, lo haré. Debo hacerlo».

Sí. Así es como debería ser.

Aemeath pensó en {Male=él;Female=ella} y se animó ligeramente. Sintió que podía ser más valiente, más firme. Por supuesto, aún no estaba lista, pero eso estaba bien. Aún había tiempo para prepararse. En este sentido, ya había sido favorecida por el destino.

Perdida en pensamientos, se encontró tarareando suavemente una melodía. Era una lástima que Flota Lananieve no pudiera lanzar su nueva canción. Si hubiera sabido lo que le traería el mañana, la habría terminado antes.

El espejo no reflejaba su rostro, así que no vio su sonrisa: parecía una raya de rotulador desviada, cortada abruptamente en el borde.
Lo que teme, lo que le aterra
No había nada más que quietud.

Aemeath se giró y lo vio.

Parecía un ojo, pero no lo era. Un agujero negro, tal vez, según los estándares humanos. Pero para alguien que resonaba con el Exotitán, era algo completamente diferente: un «fenómeno», lleno de un flujo incesante. La Unión Intergaláctica lo denomina materia de vacío porque borra la existencia de todo lo que captura y consume. El nombre suena apropiado, o más bien, es una aproximación establecida por seres de una dimensión inferior, similar a como la humanidad nombró a ese «ojo» Aleph-1.

Esta no era la primera vez que se encontraba con su supuesta mirada. Tales encuentros eran inevitables en sus numerosos viajes entre el espacio de vacío y el mundo exterior. Con el tiempo, había aprendido a no reaccionar.

Sin embargo, mirar algo así siempre dejaba huella. El vacío. El deseo silencioso de la muerte. La sensación de que nada realmente importaba, contra un universo que nunca respondía. Ni siquiera perecer la había liberado de estos pensamientos, y sin embargo, tras ir a la deriva por civilizaciones en ruinas ya despojadas, tras enfrentarse a ese inmenso ojo que deformaba el espacio y el tiempo mismo, se encontró riendo, casi histéricamente.
«¿Así que esto es lo que {Male=él;Female=ella} buscaba?»
Su risa se apagó.
«¿Esto es... la verdad?»

Qué absurdo.

Todos los ideales y visiones que había nutrido desde la infancia se desplomaron de una vez, carentes de significado. Aemeath se sintió exhausta. Debajo se agitaba un dolor sordo, seguido de cerca por algo más frío.

«¿Qué hay de {Male=él;Female=ella}?»
«¿Lo sabía?»

Si {Male=él;Female=ella} lo sabía, Aemeath no podía imaginar cómo podía haber seguido lo que tenía delante con esa carga de conocimiento. Y si no lo sabía... entonces esta verdad nunca podría {Male=alcanzarlo;Female=alcanzarla}. Debía ser enterrada. Destrozada. Borrada completamente. La preocupación se asentó como hielo en su corazón mientras ardía con ira pura. Por primera vez, entendió el odio.

La ilusión del avioncito de papel que había hecho se arrugó en su mano. Dejó que los pedazos se deslizaran entre sus dedos y los observó ir a la deriva, hundiéndose en el vacío infinito.
Cada palabra no dicha
Aemeath subió las escaleras tranquilamente y volvió al escritorio.

El sueño había ahuyentado cualquier sensación de cansancio, aunque no es que necesitara dormir ya. Los sueños eran como recuerdos reproducidos en un orden diferente. Mañana, {PlayerName} y ella llegarían al pie del Exotitán. No sabía qué pasaría entonces; solo que quería estar lista.

Las palabras lo eran todo, así que intentó dejar algo atrás: cosas que quería decirle, pero aún no podía expresar en voz alta.

Pero ¿por dónde empezar? Podría contarle todo lo que había pasado a lo largo de los años: los momentos pequeños y olvidables, las alegrías y las pérdidas, los días triviales y las cosas que habían moldeado el mundo. O tal vez debería quejarse un poco. {Male=Él;Female=Ella} había estado ausente tanto tiempo que las cosas que quería contarle se habían acumulado, {Male=esperándolo;Female=esperándola}. Y si nada le parecía bien, siempre quedaba ese viaje por carretera: algo sobre lo que podía escribir, al menos.

Escribió, borró, y escribió de nuevo. Al final, solo quedó una sola línea.

«Sé que si miro hacia arriba, esa estrella siempre me encontrará».

Guardó el mensaje en uno de los dispositivos de la habitación, dejándolo para un futuro donde podría ser descubierto, o nunca encontrado.

Por ahora, sintió que no tenía nada más que decir.

Se veía a {PlayerName} tan feliz. Solo con eso tenía suficiente. En la medida de lo posible, la verdad podía permanecer enterrada por siempre. Mientras esa persona estuviera segura y sonriendo, todo lo demás se podía soportar.

Podía elegir ser egoísta, o podía elegir ser amable. Pero cuando se trataba de la familia, la gente siempre protegía lo que más importaba. Aemeath no era la excepción. Que la verdad existiera o no ya no parecía tan importante.

Lo más importante era que {PlayerName} pudiera vivir feliz y libremente.

Dejó de pensar y, con una ligera sonrisa, se dio cuenta de que no era una promesa tan diferente de la primera.

La habitación se quedó en silencio. Afuera, la nieve se depositaba suavemente, asentándose sobre el mundo, mientras esperaba la primavera.

Líneas de Voz de Aemeath

Pensamientos: I
¿Que cómo se me ocurrió el nombre de Flota Lananieve? ¡Por pura casualidad! Me vino a la cabeza mientras registraba un dominio para mi sitio. ¡Pero con el diseño de la Foca Lananieve digital sí que me esmeré! Mis fans la convirtieron en el logotipo oficial, ¡y el precio se ha disparado! Es increíble que tenga tanto mercado aun llevando tanto tiempo fuera de escena.
Pensamientos: II
En las profundidades de la Tormenta de Vacío, a veces capto ese «ojo» que me devuelve la mirada, con toda su nada, con su anhelo mortal, su silencio, su falta de sentido. Este es el mundo peligroso que los estudiantes de la Academia Fuegostelar desean explorar. De un prodigio al siguiente, emprenden su búsqueda de la verdad como polillas hacia las llamas. ¿Y yo me vería entre ellos? ¡Juas! ¿Cómo podría saberlo? Solo soy una estudiante pasando por una fase sensible.
Pensamientos: III
Recuerdo cómo me solías contar historias en noches tormentosas como esta, cuando aún mantenía frescos los recuerdos de la desaparición de mis padres. Me dabas la mano hasta que me quedaba dormida. El calor de tu contacto calmaba mis miedos. Me encantaban tus historias por sus giros y vueltas de tuerca, el peligro y la emoción, hasta que me di cuenta de que eran tus propias experiencias. Y entonces me dije: «Ya no quiero escuchar estas historias. Todo lo que quiero... es que vivas {Male=seguro;Female=segura} y feliz».
Pensamientos: IV
Cuando conocí tu verdad, lo primero que sentí fue ira. Cuanta más calidez me mostrabas, más crecía mi odio hacia las cosas que te causaban dolor. Estaba furiosa y deseaba poder acabar con toda miseria tal y como me enseñaste. Solo han pasado unas décadas desde que me convertí en fantasma, pero me resulta cada vez más difícil mantener a raya la soledad. Pensar en el tiempo infinito que fluyó a través de ti... Llegaste a este mundo en soledad, ¿también pretendes partir de esa manera?
Pensamientos: V
Sé que ser una salvadora no es tan glorioso como suena. Es un título demasiado pesado de llevar y solo los tercos dirían lo contrario. Pero aun así, quiero proteger este mundo. Es una carga muy grande, pero igual es más fácil si la compartes. Así que seré testaruda y caminaré a tu lado, por el mismo sendero que siempre has recorrido, hasta que el mañana que anhelabas amanezca por fin.
El pasatiempo de Aemeath
Mis ratitos de ocio no duran mucho. Me llevo bien con todos en la Academia, así que suelo ayudar en actividades del club; es una buena forma de probar cosas diferentes. Si te digo la verdad... el barullo de juntarnos es lo que más disfruto. Lo que importa es vivir «una vida despreocupada y feliz», ¿no?
El problema de Aemeath
Hace tiempo, un compañero de clase de Huanglong me enseñó un dicho local: «Tan solo la muerte merece un momento de reflexión». Y es cierto: la muerte lo pone todo en perspectiva. Las preocupaciones del pasado ahora me parecen triviales. Aparte de proteger el mundo, lo único que aún me preocupa... eres tú.
Comida favorita
Los estudiantes de Fuegostelar vienen de todas partes del mundo, y muchos traen delicias especiales y recetas de sus ciudades natales. Las reseñas de comida siempre son tendencia en el foro de la Academia, ¡y la verdad, siempre estoy dispuesta a probar novedades!
Comida que no le gusta
No. Mientras sea comida, me gusta. Aunque... ya no necesito comer realmente, ¡juas!
Ideales
Quiero ser como tú y convertirme en la salvadora.
Chat: I
Diseñé el mecha basándome en los códigos operativos del Exotitán. Ser un fantasma digital significa que puedo fusionarme con su sistema de control, así que cuando me meto dentro, parece como si fuera en piloto automático. He almacenado parte de mi poder computacional dentro de su cuerpo, para que luche a mi lado cuando necesito apoyo. Hay que aprovechar al máximo ser un fantasma digital, ¿no crees?
Chat: II
Para evitar que el Trenodiano rompiera el sello, resoné con el Exotitán en la cabina. Mi cuerpo se desgarró con un dolor insoportable, pero mi mente se iluminó con una emoción casi dichosa. Siempre había intentado seguir tus consejos y vivir como una estudiante más, feliz y despreocupada... pero en ese momento, tus palabras ya no me ataban, y al fin pude hacer lo que siempre había querido: salvar el mundo. Juas... qué sueño tan tonto, prepotente y ambicioso tenía. Y aun así, mírame. Lo logré.
Acerca de Mornye
La primera vez que conocí a la profesora Mornye fue cuando me llevaste a la Academia, justo antes de que dejaras Lahai-Roi. Era tu compañera de cursos inferiores, sentada en silencio en su silla de ruedas, siempre robándote miradas. Cada vez que intentaba hablarte, instintivamente hundía la cabeza en esos papeles en su mano antes de pronunciar una palabra. ¡Uf! Ese hechizo que lanzas sin darte cuenta al ser amable con todos los que conoces. Funciona siempre.
Acerca de Luuk Herssen
El amable y competente Dr. Luuk es admirado por muchos alumnos, pero no siempre fue así. Solía estar en una tensión constante, como preparado para la batalla en cualquier momento. Quizás el cambio llegó cuando lo enviaste a Lahai-Roi. Ofrecer su servicio en la Academia gradualmente le enseñó a confiar, y le permitió sentir la calidez de la luz del sol otra vez.
Acerca de Guardacostas
En esas noches que compartíamos, cuando pensabas que estaba dormida, solía escabullirme cerca de tu escritorio para captar fragmentos de tus conversaciones con ella. Guardacostas... sí, ese era su nombre. Cada vez que hablabas con ella, el peso de tu respiración se aliviaba. Creo que ella te cuidó, te consoló y te dio paz en silencio.
Acerca de Camellya
¡Solía perseguir Exoenjambres por los Páramos Helados con Camellya! También se le dan genial los juegos. Juas, ojalá pudiéramos reunirnos para una revancha. Pero descubrí que, para su última visita, se había escapado de Costa Negra mientras se suponía que estaba recuperándose. Vino hasta aquí para verte, sin decirte nada, y solo quería saber que estabas bien. La salud de Camellya siempre ha sido algo inestable, así que asegúrate de visitarla cuando puedas, ¿vale?
Acerca del Exotitán
Durante años, tras convertirme en fantasma digital, viajaba a los Páramos Helados solo para verlo. Estaba siempre ahí, silencioso, inmóvil en la nieve, y yo me quedaba a su lado, observando muy atenta. En una época antes del amanecer de Lahai-Roi, ¿qué le haría extraerse su propio Motor Reactor para iluminar esta tierra? Exotitán... tú venías del mismo lugar... ¿por qué tomaste esa decisión?
Deseos de cumpleaños
Mira lo que he conseguido: ¡un pastel con una Foca Lananieve de edición limitada! ¿No es la cosa más cuqui del mundo? Juas, por fin he podido celebrar tu cumpleaños en esta cabaña otra vez. Cumpleaños, esto... me pregunto si de donde vienes, te hicieron celebraciones tan divertidas. ¡Espero que sí! Bien, todas las velas están encendidas. ¡Cierra los ojos y pide un deseo! Yo deseo que todos tus sueños se hagan realidad, y que pueda cantarte feliz cumpleaños cada año de ahora en adelante. Por favor, recuerda esto: sin importar lo lejos que estés, tu familia siempre está para darte apoyo y amor. Por y para siempre.
Inactivo: I
¿Quieres intentarlo? Así. Toma.

¡Cuánto ha volado! ¡Impresionante!
Inactivo: II
¡Mira aquí!
Inactivo: III
Armamento Exotitán: Ejecutando autodiagnóstico.
Aemeath: *Mmm*, todos los sistemas en verde.
Autopresentación
Aemeath, Sincronista del Exotitán del Departamento Rabelle. Esa era yo cuando estaba viva. Ahora soy... ¡un fantasma digital!
Saludo
¿Me has visto?
Unirse al equipo: I
Destruyo todo cuanto anhela destrucción.
Unirse al equipo: II
Aquí viene el fantasma, ¡buuu!
Unirse al equipo: III
¡Salvemos el mundo!
Ascensión: I
¡Rendimiento de mecha mejorado!
Ascensión: II
Que esta fuerza ayude al Exotitán a vigilar Lahai-Roi por las eras venideras.
Ascensión: III
¡Cuando no se puede razonar con los malos, hay que dejar hablar a las armas! ¡Por eso he trabajado en nuevas matrices de rayos láser!
Ascensión: IV
Me enseñaste bien, pero he añadido algunos giros creativos a tu técnica. ¡Es el momento perfecto para probarla!
Ascensión: V
Espero ser lo suficientemente fuerte para caminar a tu lado ahora. Es bueno tener a alguien a quien seguir y en quien confiar, pero quiero más que eso. Una vez me protegiste. Ahora, es mi turno de protegerte.
Ataque básico: I
Lluvia de estrellas.
Ataque básico: II
Arco de luz.
Ataque básico: III
Erupción solar.
Ataque básico: IV
¡Golpe final!
Ataque básico: V
¡Eclipse!
Ataque básico: VI
¡Destrózate!
Ataque básico: VII
Plumadrones, ensambláos.
Ataque básico: VIII
¡Desde el cielo!
Ataque básico: IX
¡Adiós al mal!
Ataque cargado: I
Separar.
Ataque cargado: II
Dividir.
Ataque cargado: III
Desgajar.
Ataque cargado: IV
Plumadrones.
Ataque cargado: V
¡Es hora de brillar!
Ataque cargado: VI
¡Canta con toda tu alma!
Ataque cargado: VII
Armamento Exotitán: Láseres cargados.
Ataque cargado: VIII
Armamento Exotitán: Ráfaga.
Ataque cargado: IX
Armamento Exotitán: Fuego.
Ataque cargado: X
Armamento Exotitán: Liberación.
Ataque cargado: XI
Mecha Exotitán: ¡Fusión!
Ataque cargado: XII
Mecha Exotitán: ¡Atraviesa!
Ataque cargado: XIII
Mecha Exotitán: ¡Impacto!
Ataque aéreo: I
Los malosos arderán.
Ataque aéreo: II
Protección concedida.
Ataque aéreo: III
¡Justo en el blanco!
Ataque aéreo: IV
Armamento Exotitán: Objetivo aniquilado.
Ataque aéreo: V
Armamento Exotitán: Objetivo eliminado.
Ataque aéreo: VI
Armamento Exotitán: Objetivo destruido.
Habilidad de resonancia: I
Es el momento.
Habilidad de resonancia: II
¡No-no, nada de trucos!
Habilidad de resonancia: III
¡Aquí llega el fantasma!
Habilidad de resonancia: IV
Lista para el lanzamiento.
Habilidad de resonancia: V
El deber me llama.
Habilidad de resonancia: VI
A tus órdenes.
Habilidad de resonancia: VII
Aemeath: ¡Fuegos artificiales, ahora!

Armamento Exotitán: Orden confirmada.
Habilidad de resonancia: VIII
Aemeath: ¡La heroína ha llegado! ¡Luces!

Armamento Exotitán: Focos verificados.
Habilidad de resonancia: IX
Aemeath: ¡El mundo es mío y debo protegerlo!

Armamento Exotitán: Objetivo registrado.
Habilidad de resonancia: X
¡Vamos!

Estrellas, iluminad el mañana.
Habilidad de resonancia: XI
¡Sonríe!

Chispas, alumbrad el mundo.
Habilidad de resonancia: XII
¡Vuela alto!

Verdad, alcanza el cosmos.
Habilidad de resonancia: XIII
Aemeath, ¡transformación!
Habilidad de resonancia: XIV
Armamento Exotitán: Modo mecha desactivado.
Liberación de resonancia: I
La hoja a la noche corta. ¡La luz al peligro derrota!
Liberación de resonancia: II
Las almas cantan en armonía. ¡Por el salvador y su victoria!
Liberación de resonancia: III
Luz estelar sobre los mares. ¡Abrasa el vacío!
Liberación de resonancia: IV
Armamento Exotitán: Alasdeluz activadas.

Aemeath: ¡Las estrellas brillan esta noche!
Liberación de resonancia: V
Armamento Exotitán: Multicañón listo.

Aemeath: ¡Llega la salvación!
Liberación de resonancia: VI
Armamento Exotitán: Límite corporal desbloqueado.

Aemeath: ¡Llega la salvación!
Liberación de resonancia: VII
Armamento Exotitán: Integración del sistema completa.
Liberación de resonancia: VIII
Armamento Exotitán: Munición del cañón cargada.
Habilidad Intro: I
¡Toma vórtice!
Habilidad Intro: II
¡La forma del mecha!
Golpe: I
Un contratiempo menor...
Golpe: II
Armamento Exotitán: Recalibrando.
Herido: I
Los fantasmas no sienten dolor.
Herido: II
No pasa nada, estoy bien.
Herido: III
Mi existencia... se desvanece...
Herido: IV
Armamento Exotitán: Cuerpo dañado.
Herido: V
Armamento Exotitán: El sistema de apuntado no responde.
Herido: VI
Armamento Exotitán: Fuente de energía agotada.
Derrotado: I
Vuelvo... a casa...
Derrotado: II
Ahí va el fantasma, *pfff*...
Derrotado: III
¿Otra... despedida?
Derrotado: IV
El invierno se desvanecerá.
Derrotado: V
El viaje termina.
Derrotado: VI
Armamento Exotitán: Reiniciando sistema principal.
Invocación de Eco: I
¡Vamos, pequeñajo!
Invocación de Eco: II
Armamento Exotitán: Modo proyección.
Transformación de Eco: I
¡Mira mi camuflaje digital!
Transformación de Eco: II
Armamento Exotitán: Modo transformación.
Enemigos acercan: I
Puedes contar conmigo.
Enemigos acercan: II
Armamento Exotitán: Unidad enemiga detectada.
Planeo
Voy más rápida en mi mecha, ¿sabes?
Sensor
Hackeando la realidad, ¡completado!
Esprint: I
Vagando entre las estrellas.
Esprint: II
Armamento Exotitán: Modo de propulsión.
Esprint: III
Armamento Exotitán: Ascenso.
Esprint: IV
Armamento Exotitán: Descenso.
Esprint: V
Armamento Exotitán: Advertencia: energía insuficiente.
Cofre de suministros: I
¡Menuda suerte!
Cofre de suministros: II
¡Cofres del tesoro! Ah, imprescindibles en un RPG...
Cofre de suministros: III
Si no te importa, me llevo esto.
Cofre de suministros: IV
¡Servicio de desempaquetado, adelante!
Cofre de suministros: V
Es pan comido... un agarre suave...
Cofre de suministros: VI
La verdad es que se me dan mejor las cerraduras digitales.