Información
Mornye
Mornye VA
Chino: Tong Xinzhu
Japonés: Iwami Manaka
Coreano: Oh Ro ah
Inglés: Michelle Fox
Informe de Examen Forte de Mornye
Poder de Resonancia
Mapeo astral
Informe de Evaluación de Resonancia
Informe de Diagnóstico de Overclock
El análisis de forma de onda de la muestra evaluada indica un patrón de oscilación elíptica estable en el Dominio del tiempo. Aunque, previamente, se registró una tendencia prolongada a fluctuaciones irregulares, la forma de onda se ha estabilizado desde entonces. La evaluación actual clasifica dentro de los límites normales.
Conclusión Diagnóstica: Umbral de overclocking, normal. Estabilidad del sistema, alta. Sin riesgo actual de overclocking .
Se adjunta al historial documentación de overclocking previo, con la severidad más alta registrada clasificada como leve. El sujeto informa haber inducido voluntariamente un episodio breve de overclocking hace varios años para mantener operativa una gran torre de señales. Debido a una oportuna intervención médica, no se han observado secuelas postoverclock.
Se recomiendan exámenes físicos rutinarios. Actualmente se considera innecesario el asesoramiento psicológico.
Objetos Apreciados y Favores de Mornye
Galactador modificado
El dispositivo Galactador, de uso general para todo el personal de la Unión Intergaláctica , se emplea para recibir y supervisar señales de frecuencia de estudiantes en tiempo real, lo que permite una evaluación rápida de su condición.
Mornye, sin embargo, ha ido más allá de sus funciones básicas, modificando personalmente el dispositivo para almacenar su Forte y activarlo a voluntad. Con estas mejoras, el Galactador puede supervisar el estado de sus extremidades protésicas, responder mensajes de trabajo, pilotar vehículos en modo automático e incluso comandar cañones flotantes para entregar agentes nutritivos, y todo mientras ella se centra en sus propios pensamientos.
En resumen, su objetivo es simple: operar a máxima eficiencia.
Carné de estudiante antiguo
Un carné de estudiante antiguo de los días de Mornye en la Academia Fuegostelar .
Reconocida en todo Solaris , la Academia se erige como el máximo referente en la formación de talentos.
Antes de inscribirse, había estado recluida en una silla de ruedas; callada, retraída, pasando sus días sola en una pequeña habitación repleta de trabajos teóricos. Pero todo cambió al llegar la carta de admisión de la Academia. Reconocida como cuna de un talento excepcional, la Academia Fuegostelar reveló una posibilidad que nunca se había atrevido a imaginar: aunque no pudiera caminar, aún podría ir a algún lugar más allá de esa habitación y forjar su propia valía.
Sí, tenía que haber un mundo más grande y brillante esperándola.
«Mirada»
«El flequillo largo puede afectar tu visión, ¿sabes?»
Motivada por esta observación casual de un superior, Mornye hizo algo diferente: salió del laboratorio y deambuló por un mercado que casi nunca visitaba, regresando con dos sencillas horquillas para el cabello. Eran pequeñas y sencillas, apenas lo suficientemente fuertes para sujetarle el flequillo, pero cuando se miró en el espejo, una sensación desconocida e inquietante se agitó dentro de ella, como si todo su campo de visión estuviera esperando que la mirada de alguien se encontrara con la suya.
Aunque ya se ha acostumbrado a recortarse esos mechones excesivamente largos que antes le tapaban la vista, esas dos horquillas, sin ninguna función real, permanecen en su cabello.
Historia de Mornye
Un ruido sordo
Desde pequeña, Mornye se sabía una carga para los demás.
La mayor parte del tiempo, su familia la trataba con sumo cuidado. Su madre dejó su trabajo para atenderla en casa, mientras su padre trabajaba durante largas jornadas para pagar sus infinitas facturas y exámenes médicos. Durante esos primeros años aún borrosos, su madre solía alzarla en brazos, murmuraba palabras suaves, luego la acostaba gentilmente en su camita. Un año, en su cumpleaños, su padre regresó del trabajo mientras ella aún estaba despierta, y los tres se sentaron juntos, cantando una canción de cumpleaños, deseándole paz, alegría y salud mientras crecía.
Mornye siempre aceptaba estos momentos en silencio. Sabía que su madre creía que no entendía completamente las palabras o las emociones, y percibía la tristeza en su rostro cada vez que alzaba sus piernas sin que estas respondieran. También recordaba la ligera vacilación, casi imperceptible, cada vez que llegaban a la palabra «salud». Pero la amaban, y Mornye entendió eso desde muy temprano.
Solo hubo una excepción. Una noche, el ruido de su discusión la despertó bruscamente. La voz de su padre sonaba colérica y su madre sollozaba entre sus palabras. La amenaza desconocida en el aire la asustó tanto que comenzó a llorar. Estaba segura de que la escucharon, porque sus gritos se detuvieron por un instante y, luego, dieron paso a llantos más fuertes, ira más aguda y una intensa desesperación.
En esa frágil pausa, un sentimiento que nunca había conocido enraizó en su ser: tenía que ser ella misma quien rompiera ese momento.
La silla de ruedas estaba al lado de la cama, justo a su alcance. Se aferró a la baranda en el borde de la cama y comenzó a mover su cuerpo hacia ella. Primero levantó su torso, algo bastante más fácil de lo que habría pensado. Seguro que llegaba. Luego su estómago; una serie de órganos blandos apretados contra la dura madera, haciendo florecer un intenso dolor, extraño símbolo de que estaba progresando. Faltaba poco. Finalmente sus piernas; reunió cada pizca de fuerza que tenía y forzó a esas extremidades desobedientes a pasar sobre la baranda.
Y luego vino un ruido sordo.
La discusión se detuvo de inmediato.
El silencio inundó de nuevo la casa. La silla de ruedas yacía volcada por la fuerza de su caída. Entumecida por el dolor, Mornye se levantó con brazos temblorosos. Líquido tibio goteaba de su cuerpo, deslizándose sobre una piel que, normalmente, estaba fría al tacto.
Su madre se apresuró, se arrodilló y la alzó en sus brazos, con lágrimas de agotamiento corriendo por su rostro.
La mayor parte del tiempo, su familia la trataba con sumo cuidado. Su madre dejó su trabajo para atenderla en casa, mientras su padre trabajaba durante largas jornadas para pagar sus infinitas facturas y exámenes médicos. Durante esos primeros años aún borrosos, su madre solía alzarla en brazos, murmuraba palabras suaves, luego la acostaba gentilmente en su camita. Un año, en su cumpleaños, su padre regresó del trabajo mientras ella aún estaba despierta, y los tres se sentaron juntos, cantando una canción de cumpleaños, deseándole paz, alegría y salud mientras crecía.
Mornye siempre aceptaba estos momentos en silencio. Sabía que su madre creía que no entendía completamente las palabras o las emociones, y percibía la tristeza en su rostro cada vez que alzaba sus piernas sin que estas respondieran. También recordaba la ligera vacilación, casi imperceptible, cada vez que llegaban a la palabra «salud». Pero la amaban, y Mornye entendió eso desde muy temprano.
Solo hubo una excepción. Una noche, el ruido de su discusión la despertó bruscamente. La voz de su padre sonaba colérica y su madre sollozaba entre sus palabras. La amenaza desconocida en el aire la asustó tanto que comenzó a llorar. Estaba segura de que la escucharon, porque sus gritos se detuvieron por un instante y, luego, dieron paso a llantos más fuertes, ira más aguda y una intensa desesperación.
En esa frágil pausa, un sentimiento que nunca había conocido enraizó en su ser: tenía que ser ella misma quien rompiera ese momento.
La silla de ruedas estaba al lado de la cama, justo a su alcance. Se aferró a la baranda en el borde de la cama y comenzó a mover su cuerpo hacia ella. Primero levantó su torso, algo bastante más fácil de lo que habría pensado. Seguro que llegaba. Luego su estómago; una serie de órganos blandos apretados contra la dura madera, haciendo florecer un intenso dolor, extraño símbolo de que estaba progresando. Faltaba poco. Finalmente sus piernas; reunió cada pizca de fuerza que tenía y forzó a esas extremidades desobedientes a pasar sobre la baranda.
Y luego vino un ruido sordo.
La discusión se detuvo de inmediato.
El silencio inundó de nuevo la casa. La silla de ruedas yacía volcada por la fuerza de su caída. Entumecida por el dolor, Mornye se levantó con brazos temblorosos. Líquido tibio goteaba de su cuerpo, deslizándose sobre una piel que, normalmente, estaba fría al tacto.
Su madre se apresuró, se arrodilló y la alzó en sus brazos, con lágrimas de agotamiento corriendo por su rostro.
Deber silencioso
Mornye siempre había sido callada, o eso creían la mayoría de sus compañeros de clase de su ciudad natal.
Encadenada a una silla de ruedas pesada desde pequeña, había sido una extraña para la vida despreocupada de los otros alumnos. En su lugar, invirtió toda su energía en sus estudios, llenando cada grieta de tiempo con lectura y cálculos interminables. Los maestros a menudo la ponían como ejemplo de estudiante modelo, hasta que ellos mismos empezaron a tener dificultades para seguir el ritmo de su mente. Entre los alumnos circulaban susurros que sugerían que su padre trabajaba para una corporación notoriamente turbia en la Nueva Federación, y todos los días después de la escuela, un asistente de aspecto severo la acompañaba calladamente, con gestos tan precisos como fríos. Mornye se sentaba en la silla como una muñeca cuidadosamente arreglada, cumpliendo silenciosamente con todo.
Lo que inquietaba aún más a sus compañeros era su constante negativa a la bondad. Incluso cuando los maestros daban instrucciones a la clase para que la cuidaran, incluso cuando otros estudiantes se acercaban con sonrisas generosas y preguntaban si necesitaba ayuda, ella bajaba la cabeza, dejando que su flequillo protegiera su mirada, y suavemente negaba con la cabeza, rechazándolo todo silenciosamente.
La paciencia de los niños es limitada. Una vez perdida la ventaja de ser quienes ofrecían ayuda, la animadversión hacia ella creció paulatinamente. Al poco, cuando se movía lentamente por el pasillo en su silla de ruedas, nadie se le acercaba. Intercambiaban miradas en silencio frío, simplemente abriendo paso a esa pesada silla, como peces separándose en una corriente.
A Mornye nunca le habían importado esos gestos retraídos. Se aferraba a la excelencia académica, pues era su única manera de ofrecer al mundo una forma de gratitud. Siempre supo que, si pedía ayuda, ya fuera por necesidad genuina o simple cumplimiento, alguien inevitablemente respondería.
Pero también recordaba la mirada agotada de su madre. Por eso permanecía siempre callada, siempre silenciosa.
Encadenada a una silla de ruedas pesada desde pequeña, había sido una extraña para la vida despreocupada de los otros alumnos. En su lugar, invirtió toda su energía en sus estudios, llenando cada grieta de tiempo con lectura y cálculos interminables. Los maestros a menudo la ponían como ejemplo de estudiante modelo, hasta que ellos mismos empezaron a tener dificultades para seguir el ritmo de su mente. Entre los alumnos circulaban susurros que sugerían que su padre trabajaba para una corporación notoriamente turbia en la Nueva Federación, y todos los días después de la escuela, un asistente de aspecto severo la acompañaba calladamente, con gestos tan precisos como fríos. Mornye se sentaba en la silla como una muñeca cuidadosamente arreglada, cumpliendo silenciosamente con todo.
Lo que inquietaba aún más a sus compañeros era su constante negativa a la bondad. Incluso cuando los maestros daban instrucciones a la clase para que la cuidaran, incluso cuando otros estudiantes se acercaban con sonrisas generosas y preguntaban si necesitaba ayuda, ella bajaba la cabeza, dejando que su flequillo protegiera su mirada, y suavemente negaba con la cabeza, rechazándolo todo silenciosamente.
La paciencia de los niños es limitada. Una vez perdida la ventaja de ser quienes ofrecían ayuda, la animadversión hacia ella creció paulatinamente. Al poco, cuando se movía lentamente por el pasillo en su silla de ruedas, nadie se le acercaba. Intercambiaban miradas en silencio frío, simplemente abriendo paso a esa pesada silla, como peces separándose en una corriente.
A Mornye nunca le habían importado esos gestos retraídos. Se aferraba a la excelencia académica, pues era su única manera de ofrecer al mundo una forma de gratitud. Siempre supo que, si pedía ayuda, ya fuera por necesidad genuina o simple cumplimiento, alguien inevitablemente respondería.
Pero también recordaba la mirada agotada de su madre. Por eso permanecía siempre callada, siempre silenciosa.
Carta de admisión
A los dieciséis años, Mornye recibió una carta de admisión de la Academia Fuegostelar .
Su Forte había despertado ya antes. Fue en una tarde normal y corriente, cuando se dio cuenta de que ya no necesitaba mover las pesadas ruedas de su silla con las manos. Pero no resultó un hecho especialmente emocionante, pues el caso es que entendía perfectamente la mecánica del aparato. Manipular la silla con las manos o con la mente no suponía diferencia alguna; después de todo, su cuerpo inmovilizado aún estaba atrapado encima de esa pesada estructura metálica.
Esa noche, en la cama, vio la Marca Tácita débilmente brillante en su muslo, como una broma oscura cuidadosamente diseñada solo para ella.
Pero la carta de admisión era diferente.
La Academia Fuegostelar era sumamente conocida como la principal institución para cultivar el talento en todoSolaris , y su organización matriz, la Unión Intergaláctica , representaba la vanguardia de la tecnología humana. Esa hoja finamente impresa parecía abrir una rendija en el pequeño mundo de Mornye, una prueba de que incluso alguien incapaz de moverse, alguien con habilidades que ella misma consideraba inútiles, aún podía tener algún «valor».
¿Podría alguien como ella ser una estrella que iluminara el futuro de la humanidad?
Completó rápidamente el Programa Preparatorio, y su Forte fue considerado perfectamente adecuado para el Departamento de Ingeniería del Exotitán. Se convirtió en la genio de la que hablaban sus compañeros de clase, la aprendiz favorita de sus mentores, la becaria más joven del departamento. Sin embargo, eso nunca era suficiente. Pasó incontables noches sumergida en informes y experimentos, a menudo encargándose de tareas peligrosas que llevaban su Forte al borde del overclock. Una noche, mareada tras mucho tiempo sin consumir suplementos nutritivos, se preguntó si, solo si, aun con ese cuerpo, podría algún día convertirse en un referente de la ciencia, tal como soñaba. Si así fuera, sería una conclusión satisfactoria.
—Ya es medianoche. ¿No vas a descansar?
Levantó la cabeza y vio un par de ojos dorados.
Recordaba a esta persona, quien había iniciado el proyecto, su superior en la Academia Fuegostelar, su… {Male=mentor;Female=mentora}. Siempre se había sentido atraída por esos ojos dorados, que cargaban con una vasta soledad que Mornye aún no había llegado a entender. Miraban a todos con la misma calma imparcial, desprovista de la lástima, a la que se había acostumbrado.
—Si no descansas —dijo esa persona, voz monótona y estable, —te perderás las estrellas.
Su Forte había despertado ya antes. Fue en una tarde normal y corriente, cuando se dio cuenta de que ya no necesitaba mover las pesadas ruedas de su silla con las manos. Pero no resultó un hecho especialmente emocionante, pues el caso es que entendía perfectamente la mecánica del aparato. Manipular la silla con las manos o con la mente no suponía diferencia alguna; después de todo, su cuerpo inmovilizado aún estaba atrapado encima de esa pesada estructura metálica.
Esa noche, en la cama, vio la Marca Tácita débilmente brillante en su muslo, como una broma oscura cuidadosamente diseñada solo para ella.
Pero la carta de admisión era diferente.
La Academia Fuegostelar era sumamente conocida como la principal institución para cultivar el talento en todo
¿Podría alguien como ella ser una estrella que iluminara el futuro de la humanidad?
Completó rápidamente el Programa Preparatorio, y su Forte fue considerado perfectamente adecuado para el Departamento de Ingeniería del Exotitán. Se convirtió en la genio de la que hablaban sus compañeros de clase, la aprendiz favorita de sus mentores, la becaria más joven del departamento. Sin embargo, eso nunca era suficiente. Pasó incontables noches sumergida en informes y experimentos, a menudo encargándose de tareas peligrosas que llevaban su Forte al borde del overclock. Una noche, mareada tras mucho tiempo sin consumir suplementos nutritivos, se preguntó si, solo si, aun con ese cuerpo, podría algún día convertirse en un referente de la ciencia, tal como soñaba. Si así fuera, sería una conclusión satisfactoria.
—Ya es medianoche. ¿No vas a descansar?
Levantó la cabeza y vio un par de ojos dorados.
Recordaba a esta persona, quien había iniciado el proyecto, su superior en la Academia Fuegostelar, su… {Male=mentor;Female=mentora}. Siempre se había sentido atraída por esos ojos dorados, que cargaban con una vasta soledad que Mornye aún no había llegado a entender. Miraban a todos con la misma calma imparcial, desprovista de la lástima, a la que se había acostumbrado.
—Si no descansas —dijo esa persona, voz monótona y estable, —te perderás las estrellas.
Las estrellas
No había estrellas en la Academia Fuegostelar .
Por aquel entonces, el Sistema de Proyección Celestial solo manejaba patrones de precipitación básicos, y laUnión Intergaláctica , aún en su etapa exploratoria temprana, no tenía recursos para embellecer ese mundo subterráneo con luz estelar.
Pero Mornye no se había dado cuenta de que las «estrellas» de las que hablaba su {Male=mentor;Female=mentora} eran las que estaban sobre el Páramo Helado.
Sucedió durante una expedición científica al Páramo Helado. Normalmente, nadie habría pensado en invitar a Mornye a tal misión, así que cuando su {Male=mentor;Female=mentora} le extendió una mano, ella no se negó.
Y así abordó el Ascenso Estelar, rumbo al mundo sobre el hielo. Para su sorpresa, fue tratada igual que el resto del equipo: sentada silenciosamente en el vehículo zumbante, analizando en tiempo real los datos recolectados por su maquinaria rugiente. Ocasionalmente, cuando el transporte no podía ir más lejos o cuando simplemente había algo que valía la pena ver, su {Male=mentor;Female=mentora} la cargaba en su espalda y la llevaba a través de la nieve.
El viento barrió las llanuras, llevando fragmentos de hielo que picaron sus cálidas mejillas. La distancia se difuminó en blanco, si bien algo nuevo y vasto parecía desplegarse ante ella.
Al final de la expedición, llegaron a los restos de una máquina antigua. Sentados sobre las ruinas, miraron hacia un cielo cuajado de estrellas.
—¿Te gustan las estrellas?
La voz de su {Male=mentor;Female=mentora} rompió el silencio. Mornye siguió su mirada, alzando sus ojos hacia esos fragmentos que habían viajado desde años luz de distancia.
—La curiosidad de los humanos sobre lo que hay más allá de nuestro cielo existe porque podemos verlas.
»Tengo fe en que tú demostrarás que esta barrera que creemos eterna no es tal. Un día, la humanidad pasará a través de ella y alcanzará el mar de estrellas por su propia voluntad.
Ah. Así que era eso.
De lo primero que se dio cuenta fue que ella y todos los demás eran igual de pequeños.
Ella, su padre, su madre, sus compañeros de clase en casa, y esa persona que le acompañaba: bajo la noche sin límites, solo eran polvo flotando en un pequeño planeta.
Luego vinieron los recuerdos que se había obligado a enterrar.
El dolor de caer la primera vez que trató de trepar la baranda.
El llanto que se tragó el día que su madre salió por la puerta.
Las miradas clandestinas en su antigua escuela, el silencio que surgía a su paso.
La calma inquietante que sintió cuando una vez imaginó terminar con todo ella misma.
Y luego, llegó el resentimiento.
Fue diferente a cualquier cosa que hubiera sentido. Una marea feroz, alzándose tan violentamente que se sintió como un desafío hacia algo vasto e incomprensible. Una chispa fría y largamente olvidada se encendió en su pecho, desgarrando la tranquilidad que había construido para sobrevivir en su mundo estrecho.
Sin embargo, la luz estelar se inclinó hacia ella.
Las lágrimas se derramaron. El corazón latió como un trueno. Extendió la mano, hacia la persona que la acompañaba, hacia la luz distante que se extendía hacia el infinito.
—Yo... también quiero alcanzar ese futuro.
Por aquel entonces, el Sistema de Proyección Celestial solo manejaba patrones de precipitación básicos, y la
Pero Mornye no se había dado cuenta de que las «estrellas» de las que hablaba su {Male=mentor;Female=mentora} eran las que estaban sobre el Páramo Helado.
Sucedió durante una expedición científica al Páramo Helado. Normalmente, nadie habría pensado en invitar a Mornye a tal misión, así que cuando su {Male=mentor;Female=mentora} le extendió una mano, ella no se negó.
Y así abordó el Ascenso Estelar, rumbo al mundo sobre el hielo. Para su sorpresa, fue tratada igual que el resto del equipo: sentada silenciosamente en el vehículo zumbante, analizando en tiempo real los datos recolectados por su maquinaria rugiente. Ocasionalmente, cuando el transporte no podía ir más lejos o cuando simplemente había algo que valía la pena ver, su {Male=mentor;Female=mentora} la cargaba en su espalda y la llevaba a través de la nieve.
El viento barrió las llanuras, llevando fragmentos de hielo que picaron sus cálidas mejillas. La distancia se difuminó en blanco, si bien algo nuevo y vasto parecía desplegarse ante ella.
Al final de la expedición, llegaron a los restos de una máquina antigua. Sentados sobre las ruinas, miraron hacia un cielo cuajado de estrellas.
—¿Te gustan las estrellas?
La voz de su {Male=mentor;Female=mentora} rompió el silencio. Mornye siguió su mirada, alzando sus ojos hacia esos fragmentos que habían viajado desde años luz de distancia.
—La curiosidad de los humanos sobre lo que hay más allá de nuestro cielo existe porque podemos verlas.
»Tengo fe en que tú demostrarás que esta barrera que creemos eterna no es tal. Un día, la humanidad pasará a través de ella y alcanzará el mar de estrellas por su propia voluntad.
Ah. Así que era eso.
De lo primero que se dio cuenta fue que ella y todos los demás eran igual de pequeños.
Ella, su padre, su madre, sus compañeros de clase en casa, y esa persona que le acompañaba: bajo la noche sin límites, solo eran polvo flotando en un pequeño planeta.
Luego vinieron los recuerdos que se había obligado a enterrar.
El dolor de caer la primera vez que trató de trepar la baranda.
El llanto que se tragó el día que su madre salió por la puerta.
Las miradas clandestinas en su antigua escuela, el silencio que surgía a su paso.
La calma inquietante que sintió cuando una vez imaginó terminar con todo ella misma.
Y luego, llegó el resentimiento.
Fue diferente a cualquier cosa que hubiera sentido. Una marea feroz, alzándose tan violentamente que se sintió como un desafío hacia algo vasto e incomprensible. Una chispa fría y largamente olvidada se encendió en su pecho, desgarrando la tranquilidad que había construido para sobrevivir en su mundo estrecho.
Sin embargo, la luz estelar se inclinó hacia ella.
Las lágrimas se derramaron. El corazón latió como un trueno. Extendió la mano, hacia la persona que la acompañaba, hacia la luz distante que se extendía hacia el infinito.
—Yo... también quiero alcanzar ese futuro.
Y luego, otro paso
—Profesora Mornye, Cody y Vance están discutiendo sobre los componentes de prueba del Helios otra vez. Probablemente necesitemos que usted, eh...
Mornye dejó escapar un suspiro apenas audible. Sobre ella, el Galactador modificado zumbaba constantemente, canalizando su Forte hacia el teclado flotante mientras respondía mensajes sobre la Ceremonia del Nuevo Sol. Su mano izquierda ajustaba parámetros de simulación de ignición en una pantalla flotante al tiempo que la derecha trazaba una secuencia de cálculos elastoplásticos. Podía manejar una docena de flujos de trabajo a la vez, pero disputas como esta siempre eran variables incontrolables.
La pelea venía de dos recién graduados brillantes de laAcademia Fuegostelar , ambiciosos y desesperados por probarse a sí mismos. Mornye nunca había experimentado ese tipo de juventud de primera mano; sin embargo, la escena trajo recuerdos de sus primeros días en el Instituto de Investigación. Recordó la primera vez que chocó con el comité sobre su propuesta de recrear el cielo estrellado y cómo, tras ganar su aprobación, una tormenta de vacío se cernió sobre ellos. Recordó haber hecho overclocking para evitar que la torre de señales fallara, y, por supuesto, el momento en que un componente cayó de lo alto y se estrelló contra ella, aplastando sus piernas.
... Bueno, tal vez no era tan diferente de estos jóvenes graduados después de todo.
Para cuando se resolvió el problema, el Sistema de Proyección Celestial ya había cambiado al modo nocturno. Un cañón flotante le entregó su cena: la mezcla nutritiva de hoy venía con sabor a «filete ahumado», recientemente desarrollado por el Departamento de Agronomía. Desenroscó la tapa, atenuó la última pantalla flotante y dejó que su mirada se dirigiera a las estrellas artificiales, al otro lado de la ventana.
Su {Male=mentor;Female=mentora} se había ido hacía mucho tiempo.
Habían pasado tantas cosas desde entonces. Se había graduado y unido al Instituto. Su primera asignación había sido construir un cielo sobreLahai-Roi . Sus piernas, reconstruidas a lo largo de múltiples cirugías, ahora la sostenían sin problemas. Y el día que se vieron por última vez, su {Male=mentor;Female=mentora} le había dicho que Lahai-Roi estaba listo para valerse por sí mismo.
En ese momento entendió la emoción detrás de esos ojos dorados, la serenidad que venía de no pertenecer a un solo lugar.
Pero eso estaba bien.
Abajo, en el salón de pruebas, el Helios proyectaba luz plateada en la oscuridad. La Ceremonia del Nuevo Sol, la empresa inmensa para despertar al Exotitán, era un paso inimaginable hasta para su {Male=mentor;Female=mentora}.
—Ya he encontrado lo que quiero hacer, {Male=mentor;Female=mentora} — pensó.
—Y tal vez... pueda ir más lejos de lo que tú jamás hiciste.
Así, cuando regreses algún día... ¿podré al fin estar a tu lado?
Mornye dejó escapar un suspiro apenas audible. Sobre ella, el Galactador modificado zumbaba constantemente, canalizando su Forte hacia el teclado flotante mientras respondía mensajes sobre la Ceremonia del Nuevo Sol. Su mano izquierda ajustaba parámetros de simulación de ignición en una pantalla flotante al tiempo que la derecha trazaba una secuencia de cálculos elastoplásticos. Podía manejar una docena de flujos de trabajo a la vez, pero disputas como esta siempre eran variables incontrolables.
La pelea venía de dos recién graduados brillantes de la
... Bueno, tal vez no era tan diferente de estos jóvenes graduados después de todo.
Para cuando se resolvió el problema, el Sistema de Proyección Celestial ya había cambiado al modo nocturno. Un cañón flotante le entregó su cena: la mezcla nutritiva de hoy venía con sabor a «filete ahumado», recientemente desarrollado por el Departamento de Agronomía. Desenroscó la tapa, atenuó la última pantalla flotante y dejó que su mirada se dirigiera a las estrellas artificiales, al otro lado de la ventana.
Su {Male=mentor;Female=mentora} se había ido hacía mucho tiempo.
Habían pasado tantas cosas desde entonces. Se había graduado y unido al Instituto. Su primera asignación había sido construir un cielo sobre
En ese momento entendió la emoción detrás de esos ojos dorados, la serenidad que venía de no pertenecer a un solo lugar.
Pero eso estaba bien.
Abajo, en el salón de pruebas, el Helios proyectaba luz plateada en la oscuridad. La Ceremonia del Nuevo Sol, la empresa inmensa para despertar al Exotitán, era un paso inimaginable hasta para su {Male=mentor;Female=mentora}.
—Ya he encontrado lo que quiero hacer, {Male=mentor;Female=mentora} — pensó.
—Y tal vez... pueda ir más lejos de lo que tú jamás hiciste.
Así, cuando regreses algún día... ¿podré al fin estar a tu lado?
Líneas de Voz de Mornye
Pensamientos: I
Me gradué en el Departamento de Ingeniería del Exotitán en la Academia Fuegostelar . Mi tesis fue «Análisis de correlación entre la gestión de la producción de energía y la renovación de materiales de Exoenjambre». La propuesta llamó la atención de la Unión Intergaláctica , que la desarrolló en el proyecto «Ceremonia del Nuevo Sol». El contenido especificado en mi artículo implica utilizar módulos de conversión de energía multifásica a través de una red superconductora...
Perdón, haré todo lo posible por encontrar temas que puedan interesarte más en el futuro.
Perdón, haré todo lo posible por encontrar temas que puedan interesarte más en el futuro.
Pensamientos: II
Entonces, ¿qué versión de los Fideos Noctavillosos prefieres? ¿Con Ensalada de Liquen o Bisque Cremoso?
Mis observaciones tras las clases muestran que es el segundo tema más discutido entre los estudiantes, justo después de «de qué iba la clase de hoy». Así que pensé que, como ahora eres estudiante deFuegostelar , podría interesarte.
Espera, disculpa. No tengo Fideos Noctavillosos, solo suplementos... pero podemos ir a comprar al mercadillo de la Academia, si quieres. ¿Vamos?
Mis observaciones tras las clases muestran que es el segundo tema más discutido entre los estudiantes, justo después de «de qué iba la clase de hoy». Así que pensé que, como ahora eres estudiante de
Espera, disculpa. No tengo Fideos Noctavillosos, solo suplementos... pero podemos ir a comprar al mercadillo de la Academia, si quieres. ¿Vamos?
Pensamientos: III
¿Mis piernas? Son prótesis desarrolladas por la Unión Intergaláctica . Antes de la cirugía, dependía de una silla de ruedas debido a una condición llamada hipoplasia congénita del plexo lumbosacro.
Realmente no recuerdo mucho de esos días. La casa vacía, el aula silenciosa, el dolor de caerme de la silla de ruedas... Todo eso formó parte de mi vida. Pero los sentimientos están... olvidados. A veces me pregunto... ¿será por eso que ya no puedo entender algunos de los sentimientos de mi corazón?
Realmente no recuerdo mucho de esos días. La casa vacía, el aula silenciosa, el dolor de caerme de la silla de ruedas... Todo eso formó parte de mi vida. Pero los sentimientos están... olvidados. A veces me pregunto... ¿será por eso que ya no puedo entender algunos de los sentimientos de mi corazón?
Pensamientos: IV
Estoy realizando una investigación de campo para verificar algunas hipótesis de ingeniería, y me gustaría que fueras mi {Male=compañero;Female=compañera} por el día.
Oh, no me malinterpretes. Todos los permisos están en orden y la ubicación es completamente segura. No es necesario que actúes como mi guardaespaldas. Es un proyecto sobre la tecnología fronteriza deLahai-Roi . Mi proyecto. Y deseo... enseñártelo.
Oh, no me malinterpretes. Todos los permisos están en orden y la ubicación es completamente segura. No es necesario que actúes como mi guardaespaldas. Es un proyecto sobre la tecnología fronteriza de
Pensamientos: V
El Sistema de Proyección Celestial de Lahai-Roi recrea cielos estrellados de los registros antiguos. La masa blanca más brillante cerca del cenit es Apus Alfa, una estrella de secuencia principal tipo A. A su derecha están las estrellas binarias de la Cruz del Sur, atrapadas en su danza gravitacional mutua. Ligeramente por encima están las estrellas polares, Vulpecula Delta, y el Cúmulo de Escorpio...
No me mires a mí, observa el firmamento. Durante años en Lahai-Roi, cada vez que miraba este cielo, recordaba mi sueño de alcanzar las estrellas... y el vacío indescriptible que siento.
Hace muchos años, hubo palabras que nunca dije bajo las estrellas... Ahora, me gustaría que las escucharas.
No me mires a mí, observa el firmamento. Durante años en Lahai-Roi, cada vez que miraba este cielo, recordaba mi sueño de alcanzar las estrellas... y el vacío indescriptible que siento.
Hace muchos años, hubo palabras que nunca dije bajo las estrellas... Ahora, me gustaría que las escucharas.
El pasatiempo de Mornye
Hace unos días me topé con un artículo de la Academia Huaxu de Huanglong, titulado «Análisis basado en peridinámica de la evolución de la microestructura de la tacetita y el comportamiento de precipitación». 167 páginas de esplendor intelectual. Leerlo me dio una profunda sensación de satisfacción.
El problema de Mornye
A veces, la lógica de los estudiantes me confunde. Por ejemplo, tenemos criterios muy claros para calificar los exámenes finales. ¿Por qué, entonces, me piden que «sea indulgente con ellos»? Las reglas son las reglas. No puedo simplemente saltármelas...
Comida favorita
El «Gel energético instantáneo» desarrollado por el Departamento de Agronomía logra mantener más del 95 % de la energía de sus ingredientes. Un verdadero triunfo de ingenio para la Unión Intergaláctica .
¿Que a qué sabe? A mí me gusta bastante. Puedes saborear toda la lista de ingredientes en un solo bocado. Muy eficiente.
¿Que a qué sabe? A mí me gusta bastante. Puedes saborear toda la lista de ingredientes en un solo bocado. Muy eficiente.
Comida que no le gusta
Las cosas que requieren mucho esfuerzo para ingerir no son nada eficientes...
Ideales
Mucho antes de que naciera la humanidad, ya estaban ahí las estrellas. Cuando alzamos la vista hacia su luminosidad, vemos apenas un fragmento del tiempo, proyectado a través de las profundidades del universo.
Sin embargo, por pequeños que seamos, nos atrevemos a soñar con cruzar ese vasto abismo del espacio. Con nuestras formas efímeras, desafiamos su silencio ancestral. Demostraremos que lo lejano no es inalcanzable, y algún día, tocaremos nosotros mismos los mares estelares.
Ese es el futuro que deseo alcanzar... junto con todos vosotros.
Sin embargo, por pequeños que seamos, nos atrevemos a soñar con cruzar ese vasto abismo del espacio. Con nuestras formas efímeras, desafiamos su silencio ancestral. Demostraremos que lo lejano no es inalcanzable, y algún día, tocaremos nosotros mismos los mares estelares.
Ese es el futuro que deseo alcanzar... junto con todos vosotros.
Chat: I
Estas piernas protésicas incorporan la última tecnología médica de la Unión Intergaláctica . Además, pueden modificarse gracias a mi Forte. He añadido características como levitación rápida, indicadores de Overclock, calefacción de emergencia e iluminación nocturna... Cuando se trata de funcionalidad, cuanto más, mejor. ¿No te parece?
Chat: II
La parálisis de mis piernas tuvo un impacto mínimo en mi investigación teórica. Como resultado, durante mis estudios en casa, me sumergí por completo en leer, aprender, estudiar teorías y escribir artículos. Así, me sentía mejor... una persona valiosa, como las demás.
Y no, no me entristece aquello. Ahora veo que todo tuvo su importancia. Cada parte de un todo.
Y no, no me entristece aquello. Ahora veo que todo tuvo su importancia. Cada parte de un todo.
Acerca de Lynae
Me encantaría ser como ella y tener la libertad de hacer lo que quiera, de actuar sin restricciones. Especialmente en cuanto a la restricción de un horario se refiere. Es una lástima que a los profesores se les prohíba faltar a sus propias clases...
Acerca de Sigrika
Es una estudiante notablemente concienzuda, pero su persistencia a veces es en vano.
Por ejemplo, suele llenar las preguntas del examen con fórmulas no relacionadas si no sabe la respuesta. Y esas cosas no dan puntos.
Por ejemplo, suele llenar las preguntas del examen con fórmulas no relacionadas si no sabe la respuesta. Y esas cosas no dan puntos.
Acerca de Denia
La verás en todas las conferencias públicas, asintiendo como si entendiera cada palabra... hasta que inevitablemente se queda dormida, se despierta de golpe después de golpearse la cabeza con el asiento y luego se vuelve a dormir. Así fue como me enteré de que los estudiantes reciben créditos simplemente por asistir.
Acerca de Luuk Herssen
Cuando era alumna, frecuentaba la enfermería. El Dr. Herssen me medicaba con un tratamiento importado de la Nueva Federación que solo hacía efecto si me acostaba antes de las 22:00. Pasó un mes, y mi salud mejoró. Pero después descubrí que solo estaba tomando leche vegetal normal y corriente de Lahai-Roi ...
Acerca de Chisa
La estudiante de primer año que desapareció en la Tormenta de Vacío . Recuerdo el incidente claramente. Ocurrió durante mi primer año como asistente de cátedra en la Academia . Incluso califiqué un trabajo que presentó. Estaba excepcionalmente bien escrito, con una estructura lógica, análisis riguroso y formato preciso.
Ahora se ha convertido en la estudiante que escribe los mejores trabajos de mi clase.
Ahora se ha convertido en la estudiante que escribe los mejores trabajos de mi clase.
Deseos de cumpleaños
Sé que hoy es tu cumpleaños.
A escala macroscópica, el universo dicta que la entropía aumentará para siempre, el tiempo es un flujo unidireccional, y toda existencia está destinada a la muerte térmica. Así que un cumpleaños es una coordenada que establecemos para nosotros mismos. Es prueba de que, por pequeños que seamos, aún podemos crear y preservar una pequeña estructura de orden contra el torrente del caos.
Todo esto es conocimiento que «entiendo» intelectualmente. Sin embargo, cuando estoy contigo, dejo de pensar en ello.
Al mirarte a los ojos, lo único que «siento»... es la alegría de compartir este día contigo.
A escala macroscópica, el universo dicta que la entropía aumentará para siempre, el tiempo es un flujo unidireccional, y toda existencia está destinada a la muerte térmica. Así que un cumpleaños es una coordenada que establecemos para nosotros mismos. Es prueba de que, por pequeños que seamos, aún podemos crear y preservar una pequeña estructura de orden contra el torrente del caos.
Todo esto es conocimiento que «entiendo» intelectualmente. Sin embargo, cuando estoy contigo, dejo de pensar en ello.
Al mirarte a los ojos, lo único que «siento»... es la alegría de compartir este día contigo.
Inactivo: I
Recarga completa.
Inactivo: II
Ajá. Hora de recargar.
Inactivo: III
Listo.
Autopresentación
Soy Mornye, ingeniera del Instituto de Investigación de la Unión Intergaláctica y profesora de la Academia Fuegostelar . Por favor, avísame cuando mi experiencia pueda ser de utilidad.
Saludo
No necesito esperar una noche estrellada, ni inclinar mi mirada para buscar el cielo, pues lo he puesto a mi espalda, en mis manos y sobre mis párpados.
Unirse al equipo: I
Bien. Prótesis completamente cargadas.
Unirse al equipo: II
Ahora puedo caminar a tu lado.
Unirse al equipo: III
Resultados del cálculo... perdón, ya voy.
Ascensión: I
Veo nuevas posibilidades.
Ascensión: II
Construyendo mapeo de realidad para teorías acumuladas. {Male=Tranquilo;Female=Tranquila}, soy bastante competente en esto.
Ascensión: III
Parámetros variables, datos empíricos, probabilidades potenciales... Tomaré todo esto en consideración para mejorar nuestra eficiencia.
Ascensión: IV
Tu influencia ha... catalizado un cambio en mí. ¿Te complace este progreso?
Ascensión: V
Esto me recuerda a mi primer viaje al Páramo Helado. El viento y la nieve me fustigaban las mejillas. Fue la primera vez que me sentí viva, después de toda una vida en silla de ruedas. Gracias por volver a evocarme esa sensación...
Ataque básico: I
Formación de ataque.
Ataque básico: II
Armas liberadas.
Ataque básico: III
Objetivo fijado.
Ataque básico: IV
¡Afinando la puntería!
Ataque cargado: I
Potencia máxima.
Ataque cargado: II
Módulos de levitación, listos.
Ataque cargado: III
Modo comando activado.
Ataque cargado: IV
Todos los objetivos a la vista.
Ataque cargado: V
¡Ataque confirmado!
Ataque cargado: VI
¡Orden ejecutada!
Ataque cargado: VII
¡Procesamiento completado!
Ataque aéreo: I
Fijado.
Ataque aéreo: II
Guía lista.
Habilidad de resonancia: I
Activando contramedida.
Habilidad de resonancia: II
Desplegando campo de fuerza.
Habilidad de resonancia: III
Convirtiendo energía.
Habilidad de resonancia: IV
Aprovecha la oportunidad.
Habilidad de resonancia: V
¡Acceso confirmado!
Habilidad de resonancia: VI
¡Déjamelo a mí!
Habilidad de resonancia: VII
¡Todas las unidades, fuego!
Liberación de resonancia: I
¡Autorizando máxima descarga!
Liberación de resonancia: II
¡Iniciando protocolo de criticidad!
Liberación de resonancia: III
¡Estrellas, responded a mis solicitudes!
Habilidad Intro
Asumiendo control principal.
Golpe: I
Corrigiendo postura...
Golpe: II
Simplemente tropecé...
Herido: I
Algunas reparaciones menores bastarán...
Herido: II
Salida de energía afectada...
Herido: III
Aún puedo... ¡levantarme...!
Derrotado: I
No quiero... decepcionarte...
Derrotado: II
No tengo miedo, solo...
Derrotado: III
Frías son las estrellas...
Invocación de Eco
Modelado completado.
Transformación de Eco
Anulación estructural iniciada.
Enemigos acercan
Amenaza detectada.
Planeo
Medidas de seguridad... verificadas.
Sensor
Modelado del entorno completado.
Esprint
Consumo de energía en aumento...
Cofre de suministros: I
Un hallazgo con cierto valor práctico.
Cofre de suministros: II
¿Te gusta? Todo tuyo.
Cofre de suministros: III
Registro de expedición actualizado.