Etapa cero de Punklorde
2 Piezas establecidas
La Exultación del portador aumenta en un
Piezas de reliquia
Ciudad Arcoíris de Punklorde
NECK
Gracias a la tecnología del Círculo de Genios, el monopolio de Punklorde creó una industria de la información muy superior al promedio interestelar. El Internet de las cosas, la Carga de conciencias, la Vida virtual... Pasear por la superficie de Punklorde es contemplar un paraíso de luces de neón: vehículos rugientes surcan las rutas y confluyen en puntos de luz, y los prósperos centros de entretenimiento rebosan de deseos extravagantes y codicia. Sin embargo, visto desde arriba, Punklorde es un asentamiento desolado y en ruinas. Los desechos electrónicos y la basura comprimida forman pequeñas montañas, entre las que intermediarios, comerciantes del mercado negro y pandilleros deambulan como bestias por callejones miserables. Nunca faltan aquí leyendas heroicas ni tramas absurdas, tanto que, según cuentan los hackers, el Eón de la Exultación se sintió atraído y acudió en persona para añadir a esta rebelión la diversión exclusiva de Punklorde. Aquellos que intentan llegar a la cima de Punklorde se inspiraron para condensar sus vidas en datos almacenados en cartuchos de éter. Con el nacimiento de los hackers, el juego llamado Punklorde dio comienzo. Si te pones las gafas de un hacker y observas este mundo de nuevo, verás muros grises cubiertos por capas y capas de grafitis. Detrás de cada grieta podría haber un espacio plegado, y los cursores que aparecen de repente en los callejones oscuros son guías dejadas por quienes vinieron antes... o trampas. En este mundo de información construido con ceros y unos, los hackers creen firmemente que la vida es un juego: desafiar a la autoridad, burlarse de la hipocresía, crear cosas que solo existen en la imaginación y explorar sus propios límites sin descanso... hasta el día en que superen ese juego. La Corporación para la Paz Interastral quiso adquirir Punklorde, pero un ciberataque sin precedentes en la Red Interastral la obligó a abandonar ese plan. En los años posteriores, no menos de diez fuerzas cósmicas intentaron anexionarse Punklorde, pero todas fracasaron. Hasta el día de hoy, Punklorde sigue siendo una zona libre en el cosmos. Incluso en esos espacios tan angostos que apenas pueden albergar un cuerpo, hay incontables almas que anhelan liberarse de sus ataduras. Vagan por el mundo de la información, hacia la cima de la Ciudad Arcoíris y hacia el mundo más allá de las estrellas.
Torrente de datos de Punklorde
OBJECT
Al igual que las máscaras son el símbolo de los Bufones Enmascarados, el cartucho de éter es la prueba de que un hacker es un hacker. Moneda virtual en grandes cantidades, entretenimiento oculto bajo la apariencia de archivos comunes, programas cargados con información clasificada, un comando capaz de paralizar la red global... Al insertar un cartucho de éter, los hackers se deslizan por los canales de datos, arriesgándose a perecer en el torrente. En el juego de Punklorde, el nivel del cartucho de un hacker determina hasta dónde puede llegar. Para la mayoría de los hackers, su viaje termina en el límite de su talento. Aquellos pocos llamados leyendas tendrán sus nombres grabados para siempre en la tabla de clasificación del Club de Hackers... Zero provocó la primera Gran Avalancha de Datos, Sabio creó la tecnología de edición de éter, Petrofilo es recordado por su hazaña de resistencia contra la Zona Oasis... Sin embargo, si observas la lista de abajo hacia arriba, verás que la cima está coronada por un grafiti que nadie ha podido borrar: Silver Wolf haciendo una mueca. Nadie sabe por qué una huérfana del Monte Chatarra se hizo famosa de la noche a la mañana, ni por qué, tras regalar su grafiti al Club de Hackers, desapareció sin dejar rastro. Historias verdaderas y falsas siguen circulando sobre cómo se mueve a su antojo por la Zona Oscura creada por Mythus y sobre sus batallas contra el genio de Tornillia. Se dice que alcanzó la cúspide de la Exultación, pero que, por alguna razón, nunca usa ese poder. Sin embargo, incluso las leyendas tienen su final. Al terminar el juego, los hackers retiran sus cartuchos, borran sus datos y se preparan para el GAME OVER. Antes, los hackers de Punklorde solían llamar a ese momento de cierre Niv. 99. Ahora, ¿cuál será ese nivel?